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De vender snacks a dominar el debate nacional gracias a la estrategia publicitaria más canalla de la temporada
Las calles y las redes sociales han vuelto a arder gracias a una brillante jugada publicitaria. La marca de snacks ha demostrado una vez más que el lenguaje de internet, precisa polaridad. La última campaña de Grefusa protagonizada por Irene Rosales en una lona gigante ha conseguido exactamente lo que buscaba al acaparar toda la atención mediática y digital en minutos.
El salseo como altavoz mediático
El éxito de esta acción no reside en las características técnicas del producto, sino en el contexto cultural. Utilizando a Irene Rosales, como expareja de Kiko Rivera, han construido una campaña mediática y rodeada de constante debate. La campaña de Grefusa juega con los conceptos de la tentación, el perdón y el disfrute, guiños directos a la vida personal de los protagonistas que el público español identifica al instante. Este tipo de publicidad demuestra que las marcas más ágiles ya no solo venden bienes de consumo, sino que participan activamente en la cultura del entretenimiento para conectar con el consumidor.
Las lonas gigantes no van a caer
Hace unos años parecía que la publicidad exterior tradicional estaba perdiendo fuerza frente a los anuncios digitales hipersegmentados. Sin embargo, el formato físico ha resurgido con una fuerza imparable. Al igual que han hecho otras plataformas de streaming o moda, la campaña de Grefusa utiliza una lona monumental en un punto estratégico urbano no para que la lean exclusivamente los ciudadanos, sino para que le hagan fotos y generen contenido. Es un soporte físico diseñado única y exclusivamente para ser capturado y viralizado masivamente en plataformas como X, Instagram o TikTok.
El riesgo calculado de asociar tu marca a personajes polarizantes
Trabajar con perfiles públicos que generan tanto seguimiento como rechazo siempre supone un riesgo reputacional sobre el papel. Sin embargo, el equipo detrás de la campaña de Grefusa sabe perfectamente que, en la actual economía de la atención, no puedes dejar a nadie indiferente. Generar debate polarizado, miles de memes e incluso críticas asegura millones de impresiones orgánicas que costarían una auténtica fortuna si se tuvieran que pagar a través de la pauta publicitaria convencional. Una lección de cómo direccionar el ruido mediático para que tu marca esté en boca de todos
