Blog de Marcial Trincado

Se acabó lo bueno

¿Por qué los periodistas se empeñan en deprimirnos más de lo que estamos? Los telediarios están llenos de reportajes sobre la vuelta de las vacaciones, nos enseñan cómo hace las maletas la familia Fernández, salen médicos hablando de la depresión post vacacional y nos muestran imágenes de las playas…parece que disfrutan metiendo el dedo en la llaga.

Por mi parte, después de un mes sin trabajar, como para gran parte de la población, se acabó lo bueno y he llegado a una conclusión: no me vuelvo a coger todas las vacaciones juntas. Son todo desventajas: en primer lugar, sabes que ya no tienes ningún día libre hasta Navidad; además, la desconexión durante ese tiempo hace que el tortazo a la vuelta sea mucho mayor; y por último, pero no menos importante, el número de kilos que engordas es directamente proporcional al número de días que estás fuera de casa.

En resumen, que aquí me tienen intentando ponerme al día de los más de 600 emails que tengo, cansado de escuchar las vacaciones de mis compañeros que parecen niños de vuelta al cole y sin parar de pensar en la ensaladita que me toca comer hoy…no sé quién inventó el calendario laboral pero voy a recoger firmas para que lo revisen ¡ya!.

Vacaciones, ¿por fin?

No sé lo que estará pasando en vuestros trabajos, pero en mi empresa no se hace otra cosa que hablar de las vacaciones. Estoy cansado del humor que tiene todo el mundo, no entiendo por qué disfrutan tanto de estas fechas, el calor es insoportable y los atascos para salir el fin de semana de Madrid son interminables.

El otro día escuché a un compañero que este año las vacaciones del españolito medio serían de “piscina y centro comercial”. No sé lo que tendrá esto de cierto, pero lo que sí que es verdad es que la ciudad está llena. La crisis ha hecho mella y son muy pocos los que pueden irse de vacaciones, alguien debería comentarle esto a mis compañeros que se van a hacer unos viajes de escándalo, parece que no trabajamos en el mismo sitio porque a mí no me da para tanto.

Yo por el momento, sigo sin destino vacacional. He leído que sale casi un 50% más barato alquilar una casa en algún sitio que irse a un hotel, claro, pero a ver quién le dice a mi mujer que va a tener que seguir trabajando en verano… así que, una vez descartada esta opción, nos tocará buscar, como todos los años, alguna oferta de última hora para acabar en una playa atestada de gente….

A la vuelta, prometo seguir contagiándoos de mi buen humor, ¡que disfrutéis de vuestros días de descanso! Yo, intentaré sobrevivir a ellos.

El pulpo que marca nuestro destino

Los niveles a los que llega esta sociedad no dejan de sorprenderme. Esta mañana venía escuchando la radio de camino al trabajo y el debate futbolístico giró en torno a la predicción que el pulpo Paul (sí, un pulpo con nombre propio) hará de la final del Mundial.

Un periodista llegó a decir que si el molusco daba a España como campeona, los españoles deberíamos dejar de comer pulpo. Menos mal que el resto de contertulios, mucho más sensatos, apuntaron que tampoco es para tanto, que sólo deberíamos dejar de comerlo durante un mes.

Sorprendido llegué al trabajo y al mirar las portadas de los diarios vi que algunos de ellos estaban preparados para retransmitir en directo la elección de Paul, normal, es algo que ningún español debería de perderse. Y ¿mis compañeros? todos ellos estaban nerviosos porque a las 11 el pulpo vidente iba a hablar, bueno, más bien a posar sus tentáculos y decidir el futuro futbolístico de nuestro país…

Sepan todos que Paul nos ha elegido como Campeones del Mundo así que ya podemos estar tranquilos. El que debe empezar a preocuparse es el señor Zapatero, porque ya son muchos los usuarios de facebook que están pidiendo que si el pulpo acierta ocupe la Moncloa y, quién sabe, igual él predice cuándo saldremos de la crisis.

Desatención al cliente

En la entrada de esta semana os voy a contar algo que me ha ocurrido estos días y con lo que alucino. Y es que hay vendedores que no quieren mi dinero... ni el de muchos. Ver para creer. Yo partiéndome el lomo para sacarme mi "sueldazo" y la gente pasando del tema.

Y no es que fuera precisamente a comprar "un chuche", sino que iba a dejarme un buen dinero en un frigorífico de tipo americano. Allí pasaban los minutos y ni un alma. Mi enfado, rectifico, mi perplejidad, fue aumentando por momentos. Me decidí a moverme entre lineales para descubrir el porqué.

Y ohhhh... Jugaba España y hasta el de seguridad estaba allí. Me dieron ganas de dar unas palmadas, pero me pareció excesivo. Decidí marcharme con la música a otra parte... con mi dinero, a casa. Lo peor de todo es que seguramente fue una situación calcada en muchos otros sitios. ¿Por qué estarán cayendo las ventas?... si me muerdo, me enveneno.

La montaña rusa

ImagenY ahora estamos todos tan contentos. Hace una semana nos derrumbamos en un hoyo sin fondo, de la más alta de nuestras expectativas caímos al vacío, y el lunes parece que alguien nos lanzó una cuerda a la que aferrarnos para volver a subir a la superficie. Pero el terreno es demasiado blando y es posible que se nos hundan los pies. Así es como funciona este país, en lo deportivo, en lo político, en lo económico… en el día a día de la sociedad. Un día nos comemos el mundo, para estar luchando por respirar el siguiente. Vivimos inmersos en una montaña rusa que nos afecta a todos.

Estas palabras bien se pueden trasladar al Mundial de fútbol, que parece que es lo único que está en boca de todos cada minuto, pero también sirven como descripción del pan de cada día. Ahora nos rebelamos como descosidos contra una reforma laboral que no tiene contento a nadie, pero mañana se nos olvida y el despido a 33 días es del gusto de todos. Hoy conocemos las subidas en el precio de la luz y juramos por el mundo que no podemos consentirlo, pero la semana que viene este tema ha pasado al fondo del armario.

Spain is different

Mundial

Esta mañana he ido a tomarme el café con mis compañeros y en la barra sólo había un tema de conversación, la nueva reforma laboral que está preparando el gobierno. Lo curioso es que más que de la propia reforma en sí, lo que comentamos es el día que nuestro presidente ha decidido ponerla en marcha, el 16 de junio.

Un día como otro cualquiera pensarán ustedes… ¡pues no! Es el día que España se estrenará en el mundial, sí señores, ese mundial que este año ¡ganamos fijo! Y es que, realmente “Spain is diferent”, tanto porque el Gobierno piense que el fútbol eclipsará la Gran reforma laboral y pasará “inadvertida”, como porque todo el país esté convencido de nuestra victoria futbolística y como siempre, caigamos a la primera de cambio.

Espero equivocarme en ambas cosas, que ganemos el Mundial y que Don Zapatero y su equipo no hayan caído en tan fortuita coincidencia, aunque perdonarme que esto segundo lo ponga en duda.

Cuando perder es una bendición

maletastrincadoHace unos días me fui de viaje con mi mujer a Italia y me acordé de una noticia que se te queda aunque no seas un viajero asiduo. El tribunal de Justicia de la UE ha limitado a 1.134 euros la compensación de las compañías aéreas por el daño material y moral que supone la pérdida o destrucción.

Comprendo que no es plato de gusto perder el equipaje y a mí por suerte no me ha pasado nunca. Pero he de reconocer que jamás he llevado algo encima que se acerque lo mínimo a esos dineros. Y yo, que soy así, ya he pensado en meter unos fardos de prensa vieja y alguna camisa que me quede pequeña y “perder” la maleta. Lástima que me hayan limitado los daños morales…

Mi dinero responde al mismo nombre

Estos días he andado con un mosqueo que no os puedo ni contar. No sé si habréis visto que la Telefónica se ha cambiado de nombre y lo anuncia a los cuatro vientos. Ahora quieren que hablen de ella como Movistar.

A mí me da igual como se llamen, si no fuera por el asunto de mis matildes… sí, sí, mis matildes, que los que tengan una edad sabrán que hablo de mis acciones en Telefónica, unos ahorrillos que metí hace tiempo recomendado por un amigo de un amigo. Y con tanto altibajo, o mejor dicho “bajibajo”, he empeorado mi handicap golfístico en el último año… pero eso es otro asunto. Y es que tanta cambio no puede ser bueno.

El tema es que me fui a las salmón este domingo y ni rastro de Movistar… ¿Y mi dinero? Bajé la vista y vi Telefónica…y suspiré. Y es que el monopolio no falla. Mi jefe me ha dicho que no me preocupe, que si se esfuman mis matildes sólo tengo que vender más. Qué tío…

Ese vacío que deja...

La semana pasada os hablaba de la marcha de una de mis compañeras y casi una semana después quiero hablaros de la huella que dejan algunas personas que, a pesar de pasar por tu vida durante un periodo corto de tiempo, sabes que son de las personas que nunca se olvidan y que cada día saben sacarte una sonrisa de los labios por muy duro que sea el día de trabajo.

Cada uno tiene que buscar su estabilidad, tanto laboral como profesionalmente, y a pesar de estar poco tiempo en la empresa siempre hay que quedarse con lo mejor, y en muchos casos, lo mejor suelen ser los compañeros. Éste es el caso de la compañera que se fue, una de las mejores personas que se ha cruzado en mi vida y a la que deseo lo mejor.

Despedida y cierre

Hoy se ha marchado de mi empresa una compañera de forma voluntaria. Hace unos años, me encontré en una situación similar. Aunque me gustaba mi trabajo, me hicieron una buena oferta en otra empresa del mismo sector. Las condiciones eran muy buenas, y sobre todo, el proyecto me ilusionaba.

Decidí que mi salida en la empresa tenía que ser de la mejor manera posible. Es más fácil dejar una buena huella y salir por la puerta grande, que lograr una trayectoria de la que nadie se acuerde. En esta vida, una persona nunca ha de dejar de ser elegante. Y en en el ámbito profesional, la elegancia se cuenta con cuentagotas, pero es algo que nunca se olvida…