
El storydoing surge como la evolución natural del storytelling. Mientras que el segundo se centraba en la narración de historias atractivas que buscaban apelar a las emociones del público, el storydoing va más allá. Este busca transformar las narrativas en experiencias reales y participativas, donde los consumidores se conviertan en los protagonistas. Se priorizan las acciones sobre las palabras, materializando los valores de marca de las organizaciones. En esencia, aparece como respuesta a la demanda de autenticidad en un mercado altamente saturado de mensajes, donde se exigen experiencias en lugar de promesas vacías.
Además de humanizar la relación marca-cliente, esta estrategia fomenta la generación de conexiones profundas al invitar a los públicos a formar parte de las historias. Por ejemplo, en lugar de un anuncio emotivo sobre la sostenibilidad, se podrían organizar talleres para transformar prendas usadas, fomentando así el compromiso ecológico de la organización. Asimismo, este tipo de acciones impulsan la estrategia a través del boca a boca y el contenido generado por usuarios (UGC).
Storydoing VS Storytelling
La diferencia fundamental se encuentra en el rol del consumidor. En el storytelling, la marca actúa como narradora, construyendo un relato coherente y atractivo (campaña icónica “Think Different” de Apple, o “You can’t stop us” de Nike), que trata de evocar emociones y posicionar valores, pero el público permanece como un espectador pasivo. Estas acciones funcionan muy bien para generar una primera conexión, pero si no es respaldada con hechos, puede acabar siendo percibida como manipuladora.
Por el contrario, el storydoing hace las historias realidad. La marca diseña experiencias interactivas bajo aquellos valores que sustenta, fomentando la participación activa y la materialización de sus ideales. Esta transición eleva el engagement de las marcas, puesto que las acciones generan recuerdos reales y comunicables, que superan la saturación de mensajes del mundo actual.
Podríamos decir que el storytelling persuade y el storydoing actúa.
Beneficios del storydoing
El storydoing es ya una tendencia actual en el sector de la publicidad y el marketing. Al involucrar al público se consigue construir un vínculo auténtico que aumenta la conexión emocional, la fidelización y mejora la reputación. Esto se debe a que se alinean las acciones con los valores de marca, se fomenta la coherencia y, en consecuencia, la transparencia, confianza y autenticidad.
Cómo hacer storydoing
La implementación del storydoing requiere de planificación para asegurar una autenticidad y coherencia.
- Identificar valores centrales y oportunidades: analizar cuál es la esencia de la marca y qué valores quiere transmitir, así, podrás buscar cuáles son los puntos de dolor de los consumidores y generar acciones alrededor de ellos.
- Diseñar experiencias participativas: hay que asegurar la interactividad, que los usuarios sientan que forman parte, que participan.
- Medios digitales: integra las redes sociales, fomenta lives y hashtags para fomentar la viralidad.
- Medición del impacto: rastrea la participación, analiza la conversación y aprende de ello para ajustar las estrategias.
- Mantener coherencia: nunca pierdas la coherencia, es fundamental que lo que se diga se haga.
Campañas reales
- Starbucks “Tercer lugar”: la marca crea espacios vivibles con eventos locales y fomenta la personalización, en lugares acogedores que generan conexión entre las personas.
- Patagonia “Don’t buy this jacket”: hace unos años la empresa llevó a cabo programas de participación en limpiezas comunitarias, apelando a la sostenibilidad.
- Mango en los Goya: patrocinadora de los Goya, Mango llevará a cabo acciones para acercar el evento al público, como la decoración de sus tiendas con elementos icónicos de los galardones.
- Ikea “Familiarizados”: bajo los valores de familia, Ikea llevó a cenar a sus tiendas a familias reales, realizando un juego de adivinanzas entre estas. Así fomentó la participación de los consumidores y reafirmó sus valores.
- Coca-Cola “Share a Coke”: seguro que alguna vez has visto tu nombre en una lata de Coca-Cola. Esta iniciativa acercó a los consumidores a la marca, personalizando la experiencia del producto y fomentando la cercanía con la marca.
- Spotify Wrapped: la plataforma de música quiso dar un paso más en la forma en que reproducimos las canciones, pues hizo de los datos una manera de personalización, donde cada usuario profundiza en su año musical y sus artistas más escuchados se dirigen a él para darle las gracias por estar ahí. Es una manera de fomentar la conexión de los usuarios con los datos, haciendo que los consumidores esperen al final del año para conocer sus análisis.
- Lego “Never stop playing”: Lego ha desarrollado un juego con Tom Holland, un actor reconocido por sus películas de Spider-Man, así han conseguido juntar el juego clásico de los bosques de colores con lo que se pueden crear figuras, a un videojuego, protagonizado por un personaje con gran renombre. De esta manera, han fomentado que un actor conocido sea embajador de la marca, además de haber dado un paso más allá sobre el juego clásico, apelando a “el niño que llevamos dentro”.
En síntesis, el storydoing redefine el mundo de la comunicación; se dejan atrás las historias para priorizar las acciones, ofreciendo ya no solo una mayor coherencia de marca, sino una mejora en las relaciones entre marca y consumidor, fomentando la autenticidad y la confianza. Se trata de una manera de ir más allá, una evolución desde el apelar a la emoción con las historias, hasta fomentar la participación real y el sentimiento de pertenencia.

