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Ya no es el fútbol americano, la Super Bowl se ha convertido en uno de los eventos más relevantes del año
La Super Bowl es el partido final del campeonato de la National Football League (NFL), la liga profesional de fútbol americano en Estados Unidos. Se celebra cada año en febrero, y enfrenta a los dos campeones de la NFL. Con los años, ha dejado de ser un mero evento deportivo para convertirse en uno de los acontecimientos anuales más mediáticos del año.
Audición masiva y global
Cada edición de la Super Bowl atrae a más de 100 millones de personas solo en Estados Unidos, situándose como uno de los programas más vistos de la televisión. Ya no solo con esto, gracias a la globalización de los medios de comunicación, su impacto se extiende a decenas de países, acabando por convertirse en un fenómeno cultural internacional.
El espectáculo del descanso (halftime show) a menudo tiene una audiencia incluso superior al propio partido y genera billones de visualizaciones en redes sociales solamente en las primeras 24 horas.
La Super Bowl como evento mediático
Durante la Super Bowl se dan una gran cantidad de anuncios publicitarios que, por sí mismos, son un espectáculo. De hecho, muchas personas sintonizan el partido solamente para ver los anuncios. Esto se debe a que desde 1984, con el famoso anuncio de Apple donde se anunciaba el nuevo Macintosh, las piezas publicitarias de la Super Bowl han pasado de ser simples anuncios a toda una obra artística, más cercanos a las películas que a una inserción publicitaria. Apelan a las emociones, a las historias, al humor… buscan convertirse en temas de conversación y cultura.
Impacto de marca
- Notoriedad y engagement: un anuncio en la Super Bowl genera una efectividad altísima en la notoriedad y en el recuerdo de marca.
- Extensión multiplataforma: los contenidos publicitarios del evento se comparten de manera masiva en las redes sociales, prolongando su impacto más allá de la retransmisión en el propio evento.
- Narrativa: las campañas realmente exitosas, aquellas que apelan a lo emocional, no se ven como publicidad sino como un momento cultural que fomenta que los espectadores quieran ver las inserciones en vez de rechazarlas.
En síntesis, la Super Bowl es el mayor espectáculo mediático del año, con una audiencia masiva y global. Se posiciona como un evento estratégico para las marcas, puesto que genera presencia, notoriedad y relevancia. Es, por tanto, un fenómeno social que eleva a las marcas y mantiene sus piezas vivas durante semanas gracias a la conversación mediática. Un evento que empezó por el fútbol, ha acabado por generar toda una cultura a su alrededor.
