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Los regalos promocionales sobreviven a los recortes presupuestarios que acaban con otras partes de un plan de marketing.
La razón es sencilla: un buen regalo sigue surtiendo efecto una vez finalizado el evento. Para los anunciantes B2B, la verdadera cuestión no es si utilizar regalos en una campaña, sino elegir artículos que la gente realmente conserve y utilice.
Lo que se usa y lo que se tira
No todos los obsequios se ganan un hueco en la vida cotidiana de alguien. Todavía se reparten bolígrafos y llaveros, pero rara vez cambian la percepción que la gente tiene de una empresa. Los artículos de uso diario real (bolsos, botellas de agua, mochilas, tazas) suelen permanecer a la vista durante meses, no días. Eso es lo que convierte un regalo puntual en una exposición continua de la marca.
En ferias y conferencias, la gente quiere artículos que resuelvan un problema real: cómo llevar folletos, muestras y un ordenador portátil sin tener que usar las dos manos. Las bolsas personalizadas, las mochilas plegables y las botellas de agua reutilizables hacen precisamente eso. Los datos de MartGifts, que gestiona proyectos de regalos para empresas de muchos sectores, muestran que los artículos con un texto claro y un eslogan breve llaman más la atención durante el evento y permanecen en la memoria de la gente después.
Adapta el regalo al sector
Las personas no reaccionan de la misma manera ante un mismo regalo. Un cuaderno que puede parecer elegante en un evento educativo puede resultar anodino en una feria tecnológica, donde los artículos de escritorio y las mochilas adaptadas para portátiles funcionan mejor. En el sector sanitario, los regalos relacionados con la comodidad y la practicidad (como los termos) suelen tener buena acogida, ya que se adaptan al ritmo acelerado del día a día.
Por eso, adaptar el regalo al sector es más importante que repartir más regalos. MartGifts ha descubierto que los mejores resultados provienen de proyectos que comienzan por estudiar el sector y cómo se utilizará realmente el artículo, en lugar de regalar lo mismo a todos los grupos.
La temporada y el formato también importan
El momento lo cambia todo. Una gorra o unas gafas de sol regaladas en julio se utilizan de inmediato. El mismo artículo regalado en noviembre acaba en un cajón. Las gorras de paja, las gafas de sol y las bolsas ligeras encajan mejor en los eventos de verano. Los paraguas y las tazas térmicas encajan mejor en los de invierno. No se trata de un detalle sin importancia. Puede decidir si un regalo se utiliza durante meses o se olvida en una semana.
La misma idea se aplica a los programas de fidelización y a los regalos para empleados, donde el objetivo no es un evento puntual, sino un vínculo duradero. Los artículos diseñados para durar (una mochila resistente, una buena taza, bolsas personalizadas para eventos) suelen superar a los artículos de moda que dan la sensación de ser desechables.
Cómo saber si ha funcionado
Contar cuántos regalos se han repartido no lo dice todo. Una forma mejor es comprobar cuánto tiempo utilizan las personas el artículo, si pasa a formar parte de su vida cotidiana y si aparece en las redes sociales. Algunas empresas que colaboran con MartGifts añaden ahora preguntas sencillas a las encuestas, preguntando qué regalos recuerdan las personas y cuáles les resultan realmente útiles. Esa información convierte la entrega de regalos en algo que pueden mejorar cada año.
Elegir regalos que se adapten a la marca
La elección entre un bolso, una mochila, una botella, una taza, una gorra o un paraguas no es aleatoria. Cada uno transmite un mensaje diferente sobre el carácter moderno o profesional de una marca. Los anunciantes que tratan esta elección con cuidado suelen obtener mejores resultados: un pequeño objeto que sigue siendo útil mucho después de que el evento haya terminado.
