9 claves para construir un método educativo de éxito

Transformación de la metodología educativa
  • Hay que cambiar el foco del profesor hacia el alumno


  • Valorar la progresión debe ser más importante que la búsqueda de resultados

La necesidad de transformación en los métodos de aprendizaje y la innovación en las técnicas de enseñanza es una constante en el debate social y el caballo de batalla de los distintos gobiernos, que no logran consensuar un sistema que perviva en el tiempo entendido como un pacto por el futuro de nuestros jóvenes.

Precisamente el informe ‘¿Para qué educamos? Estudio sobre las bases de un marco amplio de éxito escolar’,  pone la lupa sobre los nueve pilares comunes de 11 centros educativos españoles que se dirigen hacia la búsqueda de un sistema de excelencia educativa en la que el éxito se mida también por parámetros como la creatividad, el espíritu crítico o la ética, entre otros. El documento ha sido elaborado por la fundación PwC, la agrupación de emprendedores sociales Ashoka, la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y la fundación Cotec y resume los triunfos comunes de estos centros así:

Del profesor al alumno

 Desplazar el foco del profesor al alumno. Se trata de que el alumno participe de forma activa en el proceso y no como un mero espectador del profesor; que adquiera autonomía en el aprendizaje y el profesor sea un “lazarillo” dentro de ese camino.

Es necesario desplazar el foco del profesor al alumno e incentivar el trabajo en equipo Clic para tuitear

Trabajo en equipo

Las habilidades inter-comunicativas son clave en el entorno social y esto es lo que se fomenta con el trabajo en equipo. De igual manera, el aprendizaje se concibe a través de la realización de proyectos, que se consideran un nivel más práctico y útil que el sistema de asignaturas al que estamos habituados.

La figura del tutor

No es novedad que la mayoría de centros incorporan la figura del tutor. Sin embargo, el cambio de rol en estos centros es la capacidad de que éste sea una persona que aporte una atención individual y personalizada para el alumno, al estilo que lo es un mentor.

Inclusión y atención a la diversidad

La existencia de distintas capacidades y necesidades dentro del alumnado debe promover un aula inclusiva que integre a todos los estudiantes y potencie las potencialidades de cada uno.

La familia

Es un pilar fundamental en el desarrollo educativo del alumno y ha de estar implicada y conectada con el centro de forma participativa

Evaluación académica sumada a competencias

Los centros educativos analizados en el informe están de acuerdo en ir más allá en la evaluación académica del alumno  y valorar además otras competencias.  Esto no significa dejar de lado la estricta formación reglada que mira hacia los resultados académicos, sino de complementar esta evaluación valorando otros conceptos.

El éxito del método es valorar competencias que vayan más allá de la evaluación académica Clic para tuitear

Control de evolución

El sistema de evaluación no está enfocado a sacar la máxima nota sino a valorar el ascenso de la evolución: que los alumnos tomen el control de hasta dónde pueden llegar y valoren su propio esfuerzo por mejorar los resultados, más que el resultado en sí.

El estudio no ha querido revelar los nombres de los centros participantes porque no desea promover los rankings ni promocionar a ningún centro concreto.

No se trata de sacar la máxima nota sino de valorar la progresión del esfuerzo Clic para tuitear



Además, los centros son de corte muy distinto entre sí, tanto públicos como privados, laicos y religiosos y en distintos puntos de España. Lo que sí es seguro es que los cambios en la educación son lentos y para que se logren demandan una transformación del método no en las aulas, sino en el propio centro.