Cómo el día más triste del año puede convertirse en una feliz oportunidad

Blue Monday
  • Cada enero, el Blue Monday vuelve a estar presente pero, con una sensibilidad distinta que puede convertirse en tu mayor aliado.

El Blue Monday se conoce como el día más triste del año y se da el tercer lunes de enero. Este concepto nació a mediados de siglo a partir del estudio de determinadas variables como el clima, el fin de las fiestas navideñas, las deudas, el abandono de los propósitos de Año Nuevo, y la influencia de todo ello en el estado de ánimo.

Este fenómeno enmarca, como cada año, titulares y conversaciones sociales. Su origen no tiene ninguna base científica real, sin embargo, el concepto se ha enraizado en la cultura popular. En gran medida, se ha utilizado, y se utiliza, como un fenómeno de gran poder comunicativo, que sigue influyendo en la forma en que las marcas conectan con sus audiencias

Fuerza narrativa

El Blue Monday sintetiza en una única fecha, el fin de las vacaciones y la vuelta a la rutina, ese cansancio que traen enero y el comienzo del año. Esta asociación de conceptos que genera, supone una carga emocional enorme, provocando que las marcas utilicen este fenómeno como gancho comunicativo, ya que facilita la conexión con el público.

El marketing del Blue Monday

Como introducimos anteriormente, en el ámbito del marketing y la comunicación, este tipo de conceptos son, sin duda, una oportunidad comercial . Sectores como el de belleza, el textil o el de viajes, lanzan promociones y comunicaciones que buscan “alegrar el día más triste del año”. Sin embargo, existe una vertiente contraria, donde las marcas optan por la difusión de contenidos motivacionales o campañas de humor, aludiendo que es incorrecto o cuestionando la propia idea de que exista “el día más triste del año”.

Sensibilidad social

Asimismo, es necesario tener en cuenta que en los últimos años, se ha dado una gran, y todavía creciente, importancia a conceptos como la salud mental. Esta situación ha generado que muchas empresas se replanteen cómo utilizar y cómo comunicar este tipo de fenómenos. Es por tanto que, algunas marcas han optado por la prudencia de sus mensajes, centrándose en otro tipo de ideales como la empatía o el bienestar real.

Así, se han alejado de la idea de reforzar un día triste, y generar contenido emocional positivo. Este tipo de acciones se fundamentan en la necesidad, cada vez más evidente, de equilibrar el impacto y la responsabilidad.

 

El Blue Monday pone de manifiesto el protagonismo de las emociones en el mundo del marketing y la comunicación. La importancia no reside en la realidad del concepto, sino en cómo se utiliza