La revolución de los transhumanos: El futuro de la evolución humana y digital

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  • El transhumanismo supondría la inmortalidad del ser humano


  • En 2030 empezaríamos a ver cyborgs en las sociedades

¿Cuántas veces hemos escuchado que debemos digitalizar nuestra empresa si queremos sobrevivir? Cientos de veces. Nos preocupamos mucho (por no decir, muchísimo) por adaptar nuestra empresa a las últimas novedades en cuanto a digitalización se refiere. Queremos estar a la última y seguir tendencias porque sabemos que el futuro de nuestra empresa depende ello.

Pero… ¿y el futuro del ser humano?

El cuerpo y la mente nos han acompañado a lo largo de miles y miles de años. Cuando echamos la vista atrás podemos comprobar la gran evolución natural de la cognición humana. La verdad es que le debemos mucho a nuestro cerebro ¡Sea siempre reconocido por permitirnos un mundo de sensaciones y experiencias prodigiosas!

¿Qué es el transhumanismo?

El profesor de la Universidad de Oxford, Nick Bostrom, define el transhumanismo o H+ como “un movimiento cultural, intelectual y científico que afirma el deber moral de mejorar las capacidades físicas y cognitivas de la especie humana”.

El transhumanismo busca aplicar al ser humano nuevas tecnologías con el fin de eliminar aspectos “no deseados” y “no necesarios” de la cognición humana como son el sufrimiento, la enfermedad, el envejecimiento o la mortalidad; mientras que mejora otras capacidades físicas, psíquicas o intelectuales, potenciarla creatividad, reduce la timidez o controlar las emociones.

El #transhumanismo puede suponer la muerte de la muerte #inmortalidad Clic para tuitear

El resultado es un transhumano que pueda a evolucionar hasta convertirse en un posthumano, un ser que ya no es humano, sino algo superior a él.

El Director de Ingeniería en Google desde 2012, Raymond Kurzweil, es uno de los principal impulsores del transhumanismo en todo el mundo, y estima que en el año 2030 la genética, la nanotecnología y la robótica, unidas al acelerado cambio tecnológico, convergerán para producir una vida humana radicalmente distinta e irreversible.

Supongo que si Google cuenta con Kurzweil dentro de sus tropas es porque tiene la mira puesta en este sentido.

El futuro inmortal de la evolución humana

La visión transhumanista de una sociedad compuesta por cyborgs viene influenciada por las obras de ciencia ficción, y tiene una amplia gama de perspectivas tanto de partidarios como de detractores. Para unos es una idea peligrosa y para otros personifica la aspiración más valiente de la humanidad.

Sea como fuere, el mundo en 2030 será radicalmente distinto. Los países crecen rápidamente: China tiene la mayor economía del planeta, e India, que continua aumentando su población año tras año, no tardará en destronar a Europa como tercera potencia mundial. El resurgir de estos dos gigantes asiáticos unido a la rápida evolución digital y los avances tecnológicos, la reducción de la pobreza en África y el aumento en la consciencia global, desplazará la hegemonía internacional al Este del mapa.

En los próximos 10 años veremos más transformaciones que en los próximos 300 años, y la mayoría de esos cambios afectarán, no sólo al estilo de vida de las personas, sino a la naturaleza propia del ser humano. Las cuatro ciencias que permitirán esto serán: bio, nano, info y cogno. Ahora mismo se estudia para mejorar la vida, pero el objetivo es la “permanencia” de la vida. La no mortalidad.

Imagina que nano y bio son el hardware de la vida, mientras que la info y la cogno son el software. En hardware encarna el genoma humano y sus 3 gigabits de datos, y el software las operaciones del cerebro humano, 10 elevado a 17 por segundo. En 2030 seremos capaces de replicar y mejorar esto hasta el punto de alcanzar la inmortalidad física copiando, reproducinendo y aumentando nuestro software y hardware.

Para algunos científicos, el envejecimiento no es más que una enfermedad. De hecho, si entendemos que las células madre y las células cancerígenas no envejecen podemos hacer que nuestro hardware replique su comportamiento para vivir indefinidamente.

Otra forma de no morir es haciendo copias de seguridad de nuestro software, es decir, cargando nuestro cerebros en máquina. Nos convertiríamos en datos. Hoy en día los proyectos The Human Brain y The Brain Initiative estudian el implante de la ingeniería en nuestros cerebros. Algunos científicos hablan de “la muerte de la muerte”.

Sin embargo, llegará un día (y no muy lejano) en que los suplementos tecnológicos se vendan en comercios de bioelectrónica, droguerías, almacenes o rastros. O, al menos, eso dicen los impulsores del transhumanismo.

El hombre biónico

Desde que inventó la rueda, el ser humano ha estado siempre en constante evolución, utilizando todas las técnicas para crear nuevas herramientas que le faciliten la vida. Ahora esas herramientas transcenderán su propia biología.

La llegada del 5G puede que sea un pequeño paso para encarar los nuevos desafíos que tenemos por delante. Lo vemos cuando las primeras soluciones se producen en los sistemas sanitarios. Hace dos meses un hombre fue operado a 3.000 kilómetros de distancia del hospital gracias a la tecnología 5G. Esto fue gracias a los instrumentos quirúrgicos con precisión de micras y a un ordenador conectado a la red 5G. Hoy la operación la realiza un ser humano a distancia, ¿cuánto tiempo crees que tardará en hacerlo una maquina con Inteligencia Artificial?

Esto nos hace plantearnos si el viaje hacia una sociedades biónicas comienza con puras soluciones médicas o necesidades incontestables que nos permitan perdonar la no humanidad de quien ejecuta la acción.

Por ejemplo, suplementos biónicos serán incorporados en el momento del parto, extensiones de memoria, estimuladores o áreas cerebrales perezosas, aumento de la fuerza física, la inteligencia, el control de las emociones o de las experiencias traumáticas. El límite lo pone nuestra imaginación, pero las propuestas han de responder a necesidades manifiestas.

Las empresas, sobre todo las tecnológicas, y las sociedades han de ir más allá e imaginar qué tipo de sociedad se podrá organizar cuando el hombre biónico tome el mando. El autor del libro El hombre Biónico, Javier Serrano, dice en su ensayo:

“Una sociedad donde individuos provistos de elementos tecnológicos bioconectados se pavonearán con insolencia sabiéndose mejor adaptados a los desafíos modernos, mientras el resto permanece anclada a sus unidades biológicas de serie, con lagunas en sus memorias, dificultades de aprendizaje, etc., a la hora de competir por el trabajo, el estatus social o la mera supervivencia. ¿Quién vencerá el desafío? ¡Hagan sus apuestas!”.

Lo que está claro es que, sea o no una ilusión que Hollywood nos ha vendido, las sociedades deben tomar conciencia y abrir un espacio de debate desde un pensamiento crítico y una ética global que respete la dignidad de las personas para no sean transformadas en un productor tecnológico que sirva únicamente a intereses privados.

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