Comunicación estratégica: personalizada, precisa y acertada

Comunicación estratégica
  • En una sociedad mediática tan saturada, la comunicación estratégica busca lanzar los mejores mensajes a los públicos correctos

Por la hipersegmentación y la hiperpersonalización que se dan en el mercado actual, surge como una evolución natural, la comunicación estratégica. Esta tendencia no se limita a la selección de canales sino a la adaptación del enfoque, el lenguaje, el timing y la cantidad de detalle según cada uno de los públicos clave. No trata de generar impactos, sino de llevar los mensajes en la dirección correcta. La comunicación estratégica deja de fijarse en el alcance y pasa a generar relaciones sólidas, relevantes y duraderas.

¿Por qué surge la comunicación estratégica?

En el entorno actual, existe un excesivo agotamiento por la saturación de mensajes y de ruido digital, las marcas no dejan de hablar, pero no dicen nada que de verdad mueva a los usuarios, que le llene, que les importe. Como consecuencia, acaban por darse incoherencias, contradicciones, o incluso mensajes duplicados, generando aún más cansancio en los públicos.

De esta manera, los usuarios exigen ser relevantes, mantener un control sobre sus datos y que las empresas se comuniquen desde la transparencia. Se ha dado un rechazo de lo genérico o masivo, de los intrusivo o agobiante, se piden mensajes personalizados, reales y que respeten la privacidad de los consumidores.

La estrategia

1. Análisis profundo de stakeholders y comunidades

  • Identificación de los públicos: internos, externos, directos, indirectos, objetivos, secundarios…
  • Conocer el nivel de influencia: cuán relevantes son esos públicos en mi organización, cuánto interesan.

2. Segmentación

  1. Ir más allá de lo sociodemográfico, dividir por las necesidades, los comportamientos, la sensibilidad o exposición.

3. Objetivos claros

  • Definir exhaustivamente cuál es la meta, qué se quiere llegar a conseguir (informar, consultar, involucrar…).
  • Alinear los mensajes con hechos (lanzamientos, crisis, cambios organizacionales…)

4. Diseñar los mensajes

  • Adaptarse al tono, vocabulario y nivel de cada uno de los públicos.
  • Ajustar la cantidad y el tiempo. Hay algunos públicos a los que puedes mandarles más mensajes y otros a los que menos, hay que saber cuándo y cuánto.
  • Todos los mensajes deben mantenerse en una misma línea, deben mantener coherencia entre sí. Además de ser coherentes con las acciones de la organización.

5. Canales

  • Todos los canales deben seguir el mismo mensaje, contar la misma historia sin contradicciones.
  • Se deben combinar diferentes canales para mantener una efectividad, además de establecer qué canales usar según el tipo de público al que se dirija el mensaje.

Comunicación estratégica VS comunicación de masas

La comunicación estratégica genera eficacia y eficiencia, pues evita mensajes irrelevantes, optimiza recursos y maximiza los impactos. Genera un mayor engagement y confianza, cada grupo siente que la organización le comprende y se adapta a él. Asimismo, se establece como una estrategia de contingencia ante posibles crisis, puesto que reduce el riesgo de lanzar un mensaje incorrecto o mal expresado a los stakeholders.

 

Se trata de dejar de “hablar a todos” para centrarse en aquellas personas realmente importantes o relevantes, lanzándose mensajes cuándo, cómo y con la frecuencia correctas. De esta manera, se establece como una herramienta clave, pues consigue que las interacciones aporten un valor real y generen una mejor relación con los públicos.