¿Y a qué lo dedicaré yo?

    Mi gran amigo y vecino de este patio, Rafael Muñiz os ha contado que llenará la maleta de letras y la cabeza de ideas para centrifugar durante esta Semana Santa.

    Por mi parte, pienso desconectar de jefes, números, e-mails y despertadores para dejarme llevar por el placer de poner la mente a cero. Mi única misión será abrir los ojos y los pulmones ante la belleza de uno de los lugares más maravillosos del mundo: el valle de Benasque. Y además, disfrutar de mi tierra y del encuentro con mi familia… y mi pasado. Felices vacaciones para todos!