#Spanish Revolution

El movimiento 15-M ha sido una muestra del poder de las redes sociales y de que el mercado ha sido, puede o podrá ser modificado. Sobre este tema escribió un artículo Enrique Dans que os hacemos llegar.

Finalmente, pasó lo que tenía que pasar. Unos políticos convertidos, según el CIS, en uno de los principales problemas de los ciudadanos. Desprecio, degradación de la democracia hasta convertirla en una partitocracia enferma. Partidos que se comportan cima grandes empresas ineficientes, burocráticas y corruptas al servicio de lobbies económicos. Una crisis económica que presenta una crisis total del mercado.

La chispa fue la tan comentada ley Sinde: la escenificación de la farsa, el momento en que tres grandes partidos pactan para sacar “por encima de todo y de todos” una ley que favorece únicamente a un lobby de poder, por encima del interés de los ciudadanos. Ni se imaginaban la que estaban liando. A partir de ahí, rebelión en la red, repercusión mediática, pero según los partidos, carecíamos de capacidad de convocatoria. Éramos cuatro gratos.

Pero llegaron los jóvenes, ésos que “no se movilizaban nunca”. JuventudSinFuturo primero, y DemocraciaRealYA, después, con una espléndida organización, sacaron a los ciudadanos a la calle. Y el 15-M fuimos decenas de miles. Ahora estamos en las plazas, en embajadas en el extranjero, en la prensa internacional…mientras una irresponsable Junta Electoral criminaliza a miles de ciudadanos. ¿La reacción lógica? No se puede hacer una revolución respetando todas las reglas.

Ponerse a buscar conspiraciones paranoicas es digno de quien no es capaz de entender la realidad más que mirándola a través de entender la realidad más que mirándola a través de su propio filtro. Una simplificación burda y casposa que ya no representa a una ciudadanía plural. Los que estamos en la calle pedimos –exigimos- cambios. Una restauración de la democracia. Modificaciones de fondo, cambios radicales, transparencia, honestidad, separación de poderes. Nos van a escuchar… o gritaremos mucho más alto. La política que vivía al margen de la Red y de los que ciudadanos deben morir.

Enrique Dans
Profesor de IE Business Scholl

Extraído diario “Expansión