Renovarse o morir

La industria del periodismo no levanta cabeza, mejor dicho, va de mal en peor. Es uno de los sectores a los que más ha afectado la crisis y 2011 no ha empezado con buen pie para los periodistas.

Durante la primera semana del año nos enteramos que el Grupo Júbilo cerraba sus puertas. Así pues, dos cabeceras y un suplemento dedicado a las personas mayores no volverán a salir a la calle. La editorial, empresa del grupo Planeta, despide a unos treinta de profesionales. ¿El motivo? “No es viable económicamente”.

En Prisa los números tampoco cuadran. El grupo va a llevar a cabo un plan de reestructuración que supondrá la reducción del 18% de su plantilla a nivel global, es decir, 2.500 trabajadores a la calle.

Este no es el panorama más alentador para los periodistas y profesionales de la comunicación. La cosa pinta mal, muy mal. Las empresas tienen que encontrar una solución para sobrevivir, para empezar tienen que adaptarse a los nuevos tiempos, es decir, a la digitalización de los medios. El papel ya no es tan rentable como antes, la comunicación 2.0 manda en el sector. Las compañías tienen que perder el miedo a la red social. Este reto beneficia a los communtiy manager que serán más demandados. Internet y las redes sociales mandan. Por su parte, los periodistas de los medios tradicionales estarán sumidos en un proceso de transición, renovarse o morir.

Los medios tradicionales tienen que reaccionar, no pueden dormirse en los laureles, porque otros medios digitales de gran calidad habrán ocupado su puesto y ya no habrá sitio para ellos.

Marga Soler

Responsable de Cuentas de RMG & Asociados