Receta para ser un buen emprendedor

Desde Foromarketing queremos compartir el siguiente artículo donde se explican diferentes medidas que podrían ayudar al futuro emprendedor.

No sé si la que te traigo es la receta perfecta para conseguir que haya más emprendedores, porque, como comento al final, se trata fundamentalmente no sólo de un cambio normativo, sino también de un cambio cultural y educacional, pero es posible que estas medidas hiciesen que alguno más se lanzase al ruedo. 

A grandes rasgos, las soluciones pasan por: rapidez en la creación, reducción de cargas económicas y facilidad burocrática, que puede concretarse en las siguientes medidas:

1. ¿Cuál es la misión de un negocio? Ofrecer un producto o servicio que alguien quiera comprar, ahí es donde hay que poner el esfuerzo y no perder energías en todo lo que lo rodea que son trabas, dificultades y límites.

La rapidez va de la mano con la eliminación de trabas burocráticas, no tiene sentido que se tarde unos 30 días en constituir una sociedad. Eliminación de los trámites notariales y ventanilla única que incluya desde la inscripción en el Registro Mercantil, hasta la solicitud de un CIF provisional (y definitivo, llegado el caso), pasando por la activación del certificado digital de la FNMT para las comunicaciones con Hacienda.

Todo esto se podría hacer, previa la consecución del certificado digital de la FNMT, con el certificado digital que incorpora el DNI-e, que facilitaría incluso todos estos trámites desde casa con una simple conexión a internet.
La eliminación de la constitución ante notario llevaría implícita la eliminación del impuesto de actos jurídicos documentados.

2. Seguridad Social de autónomos: los autónomos pagan una cantidad a la Seguridad Social que, si bien no es excesiva (el mínimo mensual no llega a los 300 euros e incluye algo parecido a un subsidio por desempleo, con muchas particularidades), sí es cierto que en los primeros meses de gastos añadir 300 euros mensuales se convierte en un sangría que el autónomo no sabe cómo parar.

En la actualidad existen bonificaciones para emprendedores menores de 30 años que pasan por una reducción de la base de cotización, con los riesgos que esto implica en casos de accidentes, incapacidades y demás contingencias.

La solución pasa no por reducir las bases de cotización, quizás pasaría por una bonificación del INEM (diferente de la prestación por desempleo en pago único) que abonase un 50% de la cuota del autónomo los dos primeros años o, sin necesidad de tirar del erario público, la posibilidad de un pago aplazado de los primeros veinticuatro meses, de manera que el pequeño empresario pueda disponer de una mayor liquidez inicial.
Además, teniendo en cuenta las peculiaridades de las prestaciones de los trabajadores autónomos, la posibilidad de que contratar un seguro que cubra los días de bajas o el por lucro cesante, sea deducible.

3. Facilidades en la contratación (que no en el despido), hay que recordar que son las empresas y no el Gobierno quienes crean puestos de trabajo, si no hay empresas, no hay empleo. Contratos flexibles que puedan ajustarse a las necesidades de la empresa y no que la empresa tenga que plegarse a la rígida estructura contractual española. Bonificaciones por creación de empleo, bien como reducción de cuotas de seguridad Social, bien como reducción del tipo del Impuesto de Sociedades. Recordemos que el 90% del tejido empresarial español lo componen pymes y, muchas de ellas son familiares por lo que también habría que suprimir las trabas a la contratación de familiares del empresario

4. Mejorar la fiscalidad del dinero invertido en el propio proyecto, como desgravaciones o como reducción del impuesto de sociedades. Este punto incluye la eliminación del impuesto que grava las ampliaciones de capital con un 1% (de nuevo, hay que pasar por la notaría, Registro Mercantil, impuesto de actos jurídicos documentados, todo ello con sus respectivos honorarios, tasas, etc).

5. IVA: ya se ha implantado un sistema que permite pedir la devolución mensual, pero el problema está en que se paga lo que se ha declarado y se declara cualquier factura emitida, independientemente de si está cobrada o no. Si un empresario vende a finales de septiembre, emite su correspondiente factura, y cobra a 60 días, se encontrará con que el 20 de octubre tiene que abonar un IVA que todavía no ha cobrado.

6. Favorecer la fiscalidad de los planes de opciones: ¿por qué impedir a un trabajador que parte de su salario se abone mediante participaciones en la empresa para la que trabaja?, ¿qué mejor manera que motivarle a rendir, a integrarse, a sentirse parte de la empresa, que el que su esfuerzo pueda servir para ganar más dinero y que la empresa salga adelante con su apoyo? Pero si el empleado gana dinero con un plan de opciones tributa por la plusvalía a un tipo mucho más alto de lo que lo haría un inversor ¿tiene sentido que sea más ventajoso para una persona ajena al negocio que para una persona implicada en el proyecto?

7. Eliminación de los trámites duplicados: fomentando la unificación y/o cruce de bases de datos. Si ya presento las escrituras en el Registro Mercantil, ¿por qué presentarlas de nuevo en Hacienda? ¿Y en la Seguridad Social? De nuevo el empresario pierde un tiempo precioso (o un dinero precioso en pagar a un gestor/asesor) que debería invertir en pensar en su negocio. Eliminación de la necesidad de licencias para todo: licencias de apertura y de obra cuya única finalidad es recaudatoria, inscripción en registro de contratistas y subcontratistas, etc. Con esta medida se lograría evitaría a todos esos “objetores fiscales” que sólo están dados de alta en Hacienda como administradores, pero no se dan de alta en la Seguridad Social como autónomos para ahorrarse las cuotas o porque ya están cubiertos con los servicios que prestan como empleados por cuenta ajena de otras empresas.

8. Facilidad para acceder a créditos y financiación ajena.

9. Sociedades de responsabilidad limitada con responsabilidad limitada: uniéndolo con el punto ocho, si creas una empresa con un capital social de 3.000 euros y solicitas financiación a un banco, es prácticamente imposible que la consigas, pero si te la conceden, probablemente, tendrás que avalarla con tus propios bienes lo que significa que si te va mal, teniendo en cuenta que tanto de las deudas con Hacienda como con la Seguridad Social respondes con tus bienes presentes y futuros, es el fin de tu carrera emprendedora. Hasta de los fracasos se aprende y si después del fracaso no te puedes levantar y empezar de nuevo, no podrás aplicar todo lo que has aprendido.

10. Sanciones por la morosidad en los pagos -incluye los pagos de las Administraciones Públicas- que permite un abuso de los grandes al convertir a las pequeñas empresas en involuntarias entidades de crédito (Ejemplo: vendiendo a grandes superficies se puede cobrar a 90 días o incluso más).

A pesar de todo esto, el mayor problema está en la cultura española, sobre todo en lo que se refiere al trabajo, todos queremos ganar lo máximo invirtiendo lo mínimo posible y, por supuesto, sin arriesgar. Estamos anclados en la idea de encontrar un trabajo fijo y quedarnos allí calentitos y seguros hasta convertirnos en parte del mobiliario y hasta que no cambiemos eso, no avanzaremos.

Ana Useros

@Anauseros