Lo prometido es deuda

    De vuelta al día a día, a la dinámica de la oficina y al barullo de las grandes ciudades, quiero cumplir la promesa que hice antes de las vacaciones de Semana Santa. Os comentaba que me acompañarían dos lecturas y os voy a indicar una de las muchas reflexiones que en todas las vacaciones solemos tener los profesionales.

    En su último libro, “Héroes Cotidianos”, Pilar Jericó utiliza una fábula sobre una conversación de un abuelo cherokee con sus dos nietos para explicar la libertad de decidir quiénes queremos ser, paso a copiar aquí un estracto.

    En una noche estrella, un anciano de la tribu cherokee estaba enseñando a sus nietos a través de cuentos. Les dijo: “Hay una lucha dentro de mí, una lucha terrible entre dos lobos. Uno de estos lobos representa el miedo, el otro el amor. Esta misma lucha existe dentro de vosotros y de todos los demás”.

    Durante unos segundos, los nietos quedaron en silencio, sin pronunciar palabra. “Abuelo, ¿cuál de los dos lobos va a ganar?”, preguntó por fin uno de ellos. El anciano le sonrió calmadamente y respondió: “Aquel que yo decida alimentar”.

    En el marketing estratégico ocurre lo mismo, esos dos lobos podrían traducirse como el fracaso y el éxito profesional o el grado de pesimismo u optimismo que podemos alcanzar en el mundo laboral. Yo me considero una persona optimista por lo que mi decisión está clara, alimentaré al éxito aunque vengan mal dadas y en situaciones de crisis como las que estamos pasando, y es que como dijo Churchill, “un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, mientras que un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad”.