Lecciones Olímpicas

Estamos inevitablemente, como siempre sucede, en “El día después”, un día después en el que en lugar del “Hemos ganado” ha habido que pasar al “Madrid ha Perdido”, por no poner otras muchas afirmaciones. Al igual que toda decisión implica una renuncia, toda participación implica el riesgo de “no ser los ganadores” o “perder”, que no es exactamente lo mismo, con una importante serie de matices.

Era tal la “seguridad en la victoria” que se había transmitido por todos los medios, que el resultado final ha sido percibido por muchos como “un robo” o “una traición” Al parece, un importante deportista español (al que, por otro lado, admiro y respeto enormemente) dijo algo así como que Ha faltado sensibilidad hacia nuestro país… es injusto que haya ocurrido después de tantos años intentando lograr el respaldo del Olimpismo internacional”  Está claro, querido amigo, y tú, mejor que nadie, lo sabes: INTENTAR NO ES SINÓNIMO DE CONSEGUIR.

Hubo quien afinó algo más el tiro: “Este es un juego político de alto nivel, con intereses internacionales, con dinero, con equilibrios. No siempre limpio. Y está claro que a eso nosotros no sabemos jugar bien” ¡Interesante reflexión! Que espero lleve enseñanza. La voluntad y el entusiasmo son, sin duda, ingredientes importantes para el éxito pero, obviamente, no suficientes.  ¿Seremos capaces de aprender para el futuro?

La candidatura como proceso de venta

Este concurso no deja de ser un proceso de Venta: la venta de una idea, de una ilusión, de unos resultados (a todos los niveles: personales, políticos, nacionales, internacionales, institucionales….) Una venta en la que, como en cualquier otra, se requiere maestría para poder ser cerrada con éxito.

En la infinidad de cursos de técnicas de venta que he dado en mi vida a todos los niveles de la empresa (dirigir tiene un importante componente de “Venta de ideas”) siempre he procurado dejar claro lo siguiente: “Vender implica conocer a la perfección las necesidades de nuestro cliente a todos los niveles y, después, realizar una excelente argumentación para demostrarle que podemos resolverlas, comparativamente, mejor que nadie”

Leo en la edición electrónica de un diario nacional:  “…se insistió en que Madrid y España necesitaban los Juegos, cuando lo que le interesa al COI es qué pueden ofrecer los países al Olimpismo, no al revés” No se si es cierto pero… ¡es una clara muestra de lo que digo!

Insistimos una vez y otra en presentar “proyectos técnicamente imbatibles” en “ser los mejores” (los mejores…. ¿respecto a qué? ¿a qué “necesidad” de quienes han de elegir?) Otra clara muestra es el siguiente comentario aparecido en otro medio:”… acudía con las mejores calificaciones en los informes técnicos, por lo que el COI debería explicar para qué exige tantas condiciones a las aspirantes, si luego los exámenes apenas tienen vinculación con el resultado. En 2012 y 2016, vencieron Londres y Río de Janeiro, ambas con peores notas que Madrid. La conclusión es que son otras sensibilidades las que apartan a la capital de España de la carrera, con o sin crisis, con o sin dopaje”. ¿Debería “explicarse el COI” o deberíamos aprender nosotros de una vez?

Al parecer seguimos sin saber progresar en esa “etapa de detección de necesidades” y así, abordamos unas brillantes “etapas de argumentación” incapaces de “tratar las objeciones de venta, manifiestas u ocultas” de nuestros clientes. Quizás deberíamos tener “mejores vendedores”, “vendedores realmente profesionales” Imagino que “anécdotas” como que el que una persona del máximo nivel domine tan poco el idioma de negociación y sea tan prepotente como para rechazar los medios técnicos necesarios para asegurarse de hacerlo, “saliendo por peteneras” en medio del proceso, no ayuda demasiado.

O, a lo peor, lo que tenemos que hacer es asumir nuestra incapacidad de aprender y hacer que sean otros los que cambien de acuerdo con nuestros deseos y, así, si seguimos leyendo, hacer caso a lo que parecía ser una solución común:  “…Varios asistentes coincidieron en que la lección que habría que dar al COI es no presentarse hasta que la organización se reformara y fuera más transparente”.
No voy a seguir con este tema, pues si que quiero avanzar en conclusiones más importantes; sin embargo no puedo dejar pasar “perlas” como las siguientes:

  • “…En el Comité Olímpico Internacional hace falta una reforma y que se vote a mano alzada. Esto no se arreglará hasta que los que voten tengan que decir a quién han votado y por qué”, afirmó un importante empresario español” Lo dicho, que cambien ellos… aunque no dejo de preguntarme…¿ el comentario habría sido diferente si se hubiese elegido la candidatura de Madrid?
  • “Madrid no ha perdido limpiamente, hay gente que se sabe mover mejor que nosotros con los miembros del COI”  pues… que digo que… ¡a ver si aprendemos de una vez! ¿no?
  • “Estoy segura de que ha habido seguidores de Tokio que han preferido votar a Estambul en primera vuelta para quitarse de en medio a Madrid, que es la que más temían” Amigos míos, a eso se le llama ESTRATEGIA “asignatura” que se supone que debe dominar a la perfección cualquier responsable de dirigir algo, sea lo que sea
  • “Esta gente elegida no se se sabe cómo no puede humillar de esta forma a jefes de Estado y de Gobierno como Rajoy o el turco Erdogan, que han sido elegidos democráticamente” “El COI es feudal y los japoneses han comprado los Juegos, porque Madrid era objetivamente la mejor” … Aquí he de reconocer que me quedo sin palabras…

Vamos a otros comentarios que, sin duda, me parecen de especial importancia. Por no extenderme, los agrupo:

  • “… Rajoy confiaba en usar un posible éxito para recuperar el ambiente político y económico español”
  • “… se había generado una “grandísima ilusión que no ha podido llegar a buen puerto”
  • “… la alta política española se había tomado este tercer intento de Madrid como un posible salvavidas para darle la vuelta al ambiente político, social y económico en España”.

¡Menuda declaración de impotencia! Una vez más parece que “el milagro ha de llegar de fuera” (aunque pueda parecer que, a veces, también “desde fuera” “nos ayudan a caer”, pensamiento que tiene sus matices) pero… ¿es realmente así? ¿Cuántas muestras no hay en nuestra historia reciente de que (dejando aparte corrupciones y otras “perversiones” que merecen otro tratamiento) las “ayudas” lejos de ser “un impulso”, una fuente de inversión para poner en marcha estrategias de futuro… simplemente han sido un “gasto” y una vía de “despilfarro” para unos cuantos? ¿qué habría pasado en el 2021 si Madrid hubiese sido Ciudad Olímpica? ¿habríamos aprendido?

Creo, más bien, que deberíamos tomar muy en serio y agarrarnos a una frase de D. Felipe que me gustaría resaltar:“Un proyecto de esta envergadura ha unido a los españoles. Es una lección”.
Las personas que integramos La Nación Española somos, lamentablemente, muy manipulables y eso los políticos lo saben de maravilla, desde para hacernos vivir en una “falsa democracia” (dejaremos esto para otro momento) hasta para fomentar y alentar todo tipo de enfrentamientos y separatismos que a pocos benefician (aún tengo clavado el “…su tarjeta sanitaria de Madrid no sirve en la Comunidad de Valencia…” que me dijeron cuando dejé a mis padres en una residencia de esa comunidad para que disfrutasen de quince días de playa).

Vuelvo a mencionar a D. Felipe : “Un proyecto de esta envergadura ha unido a los españoles. Es una lección”

España es una nación muy rica en muchísimas cosas, entre ellas la “cabezonería” de sus personas para “entregarse” a una misión de manera casi ciega (sea la que sea, lamentablemente) hasta conseguirlo o “morir en el intento”. No tengo más remedio que adherirme a otra de las frases publicadas en los medios:

  • “Los españoles han demostrado que tienen capacidad de superación y que se crecen frente a los retos difíciles”.
  • No me cabe duda de que, si nos lo creemos, pelearemos con toda nuestra energía para seguir adelante
    … si nos lo creemos…
  • Hay, sin embargo, un problema y quiero, para reflejarlo, resaltar la siguiente:
    ““…Estábamos necesitados de buenas noticias, llevamos demasiado tiempo sin tener ninguna”, insistían en el equipo de Rajoy”.

¡Señores Políticos! ¡Representantes elegidos democráticamente por los Españoles para dirigirnos con eficacia! ¡Dejen de mirarse el ombligo de una vez! ¡Dejen de señalarnos la paja en el ojo ajeno para ocultar las vigas de los suyos! ¡Bájense de su pedestal! Dejen de proclamar, desde sus palacios y sus privilegios, como hay que reducir aún más los ya menguadísimos derechos de “la plebe”! ¡Súmense al pueblo de una vez!

¡Señores políticos! El problema actual de España es que los españoles fuimos capaces de creernos que podíamos conseguir los juegos pero, actualmente, ya no hay nadie capaz de creerse que son Vds. Capaces de hacer nada por nosotros!

Quizás, si dejan de mentir, si “se hacen humanos” si “bajan de verdad” a la arena, si eliminan sus privilegios,  si, como “Harum al Rachid” comienzan a pasearse por las plazas y mercados y toman buena nota, si se les cae la cara de vergüenza y son capaces de encontrar nuevas personas, honestas, capaces de volver a aportar credibilidad e ilusión… podrán plantearnos un “Plan nacional” con visos de “Misión” (como este proyecto olímpico) capaz de aglutinarnos como en tantas otras ocasiones, como en esta reciente ocasión, y ser, de nuevo, imparables.

Podremos decir que “hemos perdido” porque todo el dinero “gastado” durante estos tres intentos no ha servido para nada o que, aunque Madrid no haya sido elegida, “hemos ganado” porque hemos aprendido, no “para presentarnos otra vez” sino, para sin necesidad de que venga de fuera, podamos, TODOS unidos, enfrentar una misión que nos saque de la crisis y nos permita poder volver a vivir dignamente.

Quiero cerrar con una última mención, al parecer de Nawal el Moutawakil, la marroquí que integra el Comité Ejecutivo, cuando comentó que “España tenía problemas más graves en los que gastar su dinero que en el proyecto olímpico”.

No sólo el dinero, amiga Nawal, no sólo el dinero…

¡Crucemos los dedos!

 

 J. Diego Carro González
Presidente, Grupo Minerva Consultores