Feliz con mi iPhone

    Pues sí, quién me lo iba a decir a mí, pero ahora en lugar de tener un móvil “normalito” tengo un iPhone. No me lo podía creer cuando en la pequeña celebración de cumpleaños me lo regalaron mi mujer e hijos. En un primer momento pensé: “Madre mía, esto no lo voy a saber usar, sin teclado, con tantas opciones que nunca antes he visto…”. Ya llevó una semana con él y sinceramente estoy encantando. 

    La verdad es que es un pequeño ordenador que cabe en mi mano. Lo que más me gusta es que tengo acceso a Internet en cualquier momento y lugar y también la agenda que tiene. Iré retirando la de papel progresivamente para dar paso a la del iPhone. Ya se podían estirar desde la empresa y darnos un iPhone como móvil de empresa, seguro que todos trabajaríamos más contentos. Y si esto es mucho pedir, estaría bien que cambiaran los ordenadores por otros Mac. Creo que me estoy haciendo fan de la manzanita.