Ese vacío que deja…

    La semana pasada os hablaba de la marcha de una de mis compañeras y casi una semana después quiero hablaros de la huella que dejan algunas personas que, a pesar de pasar por tu vida durante un periodo corto de tiempo, sabes que son de las personas que nunca se olvidan y que cada día saben sacarte una sonrisa de los labios por muy duro que sea el día de trabajo.

    Cada uno tiene que buscar su estabilidad, tanto laboral como profesionalmente, y a pesar de estar poco tiempo en la empresa siempre hay que quedarse con lo mejor, y en muchos casos, lo mejor suelen ser los compañeros. Éste es el caso de la compañera que se fue, una de las mejores personas que se ha cruzado en mi vida y a la que deseo lo mejor.