El turismo, motor de la economía española

El turismo sigue siendo el motor de la economía española y la primera que está notando signos de recuperación, gracias a sus mejora en la comptitividad y al clima de crispación en otros países del entorno mediterráneo. Esta semana os traemos una interesante columna que por su interés reproducimos a continuación.

Fortalecidos de la crisis y algo más que Egipto

Aunque muchos no se atrevan todavía a admitirlo, por aquello del fiasco de los “brotes verdes”, todos los indicadores de actividad muestran que la economía española se está estabilizando y, a la cabeza de ellos, el turismo, no sólo ha sido el primer sector en dejar atrás la recesión, como profetizó el anterior secretario de Estado, Joan Mesquida, sino que todo indica que ha salido fortalecido de la crisis y apuntando a máximos históricos.

La inestabilidad política en el Mediterráneo Oriental ha contribuido a estos resultados récord en el mes de junio, es verdad. Pero también es cierto que antes de que estallaran el golpe en Egipto y las revueltas de Turquía, las cifras de entradas y de ingresos mostraban ya avances importantes impulsadas por el crecimiento mundial de los viajes internacionales, la fuerte afluencia de turistas de fuera de la UE (Rusia especialmente), y la reactivación del turismo europeo por la recuperación del consumo privado y la renta disponible en el Reino Unido y Alemania.

Pero, junto a estos factores externos sería injusto olvidar el buen hacer de los empresarios de nuestra primera industria que se empeñaron en unas políticas de contención de costes, reducción de capacidades y concentración en productos y líneas de negocio más rentables. Factores todos ellos que han mantenido a España como el cuarto destino turístico mundial, han elevado el peso de nuestra primera industria en la economía patria hasta el 10,8 por ciento del PIB y el 11,6 por ciento del empleo en los años de la crisis, y han situado el PIB turístico prácticamente en equilibrio en el segundo trimestre, frente a la caída del 1,9 por ciento interanual que los analistas estiman para el conjunto de la economía.

Incluso el retroceso del turismo interior parece estar tocando fondo como demuestran los últimos datos de pernoctaciones. No es, pues, de extrañar que desde las organizaciones empresariales se hable ya de notable recuperación y de tasas de empleo positivas en el sector. Todo ello claro está, siempre que el Gobierno no entorpezca y Montoro deje de poner palos fiscales en las ruedas.

 

José María Triper

Corresponsal económico

El Economista