El sector agrícola se pone las pilas en Marketing

La industria hortofrutícola va ganando en línea de pensamiento y acción en los últimos años. Las empresas con perspectiva de futuro y desarrollo ya cuentan en sus equipos con profesionales de marketing, las ideas, la imagen y la inteligencia de mercados.

Sólo así es entendible que marcas como bouquet, Bruño, Fashion, Pink Lady, el abuelo de los Melones… entre otros muchos hayan conseguido ser líderes de acción y proyectar diversas soluciones propuestas que otras firmas han ido “copiando” y “canibalizando” posteriormente.

Ser grandes no significa ser inquieto ni activo. El sector está repleto de grandes dinosaurios que solo deben vivir con el “commodity”, que se ponen en manos de la grn distribución, y que terminan simplemente siendo proveedores e productos y no encantadores de consumidores.

Una cadena de supermercados de referencia del Levante español mostraba el otro día una clasificación de la empresas hortofrutícola en función de cuatro criterios: capacidad generativa, empresa “low cost”,proveedor de referencia según categoría y “comodín”.

No sería elegante nombrar las empresas que aparecían en el criterio “low cost”, pero si adelanto que había grandes sociedades, con grandes volúmenes, a las cuales se les podía confiar un proyecto “commodity” a precio muy económico.

En el listado de capacidad generativa y nuevas soluciones aparecían algunas de las empresas citadas en el listado de arriba, muy vinculadas a equipos de marketing y desarrollo, y siempre buscando y promoviendo nuevas opciones de consumo.

El marketing ha dejado de ser un elemento de esquina de despacho, para convertirse en el alma de una empresa y en parte de su filosofía.

Lo complicado es precisamente ahora cuando más cuesta proyectar nuevas propuestas, atendiendo a que los grandes grupos de distribución buscan proveedores que le llenen la bodega y los lineales de mercancía, al precio más ajustado.

Las cadenas buscan triunfos sin arriesgar y para ello se le adjudica directamente a empresas con mensaje y carga de soluciones, nuevos proyectos para ganar la batalla del consumidor.

En los últimos años, somos testigos de que se están formando en los grandes grupos empresariales dos modelos de empresas. Primer modelo. Empresa con volumen que basa toda su estrategia en un amplio caudal de oferta y en ser competitivos en precio con una logística adecuada. Segundo modelo. Emrpesas que compaginan el volumen con las ideas, siendo el conocimiento y las iniciativas de producto lo que prevalece, al ser lo que genera valor añadido.

Del director de Proyectos y Marketing como hombre representativo de una empresa al director administrativo hay un mundo de realidades, sensaciones y proyectos. Es la noche y el día en la visión del negocio.

Afortunadamente, son cada vez mas las empresas que invierten en la generación de valor, entendiendo el valor como lo diferente y lo atractivo y no tanto el “low cost”. La presencia del marketing en las empresas hortofrutícolas van unidas al desarrollo de proyectos, unas con éxito, otras con fracasos. La visión del profesional de marketing es tal que del fracaso son capaces de generar valor. Un valor medido en conocimiento para no volver a chocar con la misma piedra en el desarrollo de nuevos proyectos.