El mercado siempre pasa factura

    Hace unos días regresé de Roma tras pasar allí el fin de semana. Cuando llegué al aeropuerto me dirigí a coger un taxi. En la cola había gente pero mucha menos que en tiempos pasados. Como de costumbre, empecé a hablar con el taxista que me llevaba a mi destino y, cómo no, salió el tema de la crisis, como era de esperar, el taxista se quejó de lo mal que estaba el sector del taxi y de lo mucho que habían descendido los ingresos.

    La conversación que mantuve con el taxista me hizo reflexionar sobre cómo ha evolucionado este sector que ha sido uno de los más criticados. Hace algún tiempo era normal que algunos taxis no tuvieran aire acondicionado y que en verano te murieras de calor o que la limpieza del interior del coche era bastante escasa.

    En los tiempos que vivimos mucha gente se ha acostumbrado a buscar alternativas al taxi, sea el transporte público o el vehículo particular. Por ejemplo, yo cada vez más uso mi moto para moverme por Madrid. El sector del taxi en su momento no supo cuidar al cliente y ahora está pagando las consecuencias. Si los potenciales clientes ahora toman medios de transporte alternativos es complicado que se acostumbren a usar de nuevo el taxi. Como siempre recomiendo, al cliente hay que cuidarle y fidelizarle para luego evitar que el mercado pase factura o pase de largo.