El arma secreta del arquitecto de la información

En mi labor diaria, cuando hay que abordar proyectos basados en la creación y elaboración de la estructura de una web o del diseño preliminar de los contenidos, siempre me viene a la cabeza un pensamiento. Si tuviera que resumir mi función o el modo en que trabajo con una palabra o frase ¿cuál sería?

La respuesta aparece en mi mente de forma nítida: Sentido común. Esa es la principal herramienta con la que trabajo, y la única manera de afrontar con garantías un proyecto. Quizá esperabais algo más rebuscado, pero la experiencia me lleva a pensar que un buen y prudente observador es la actitud sobre la que acumular conocimiento.

La tan manida frase que describe al sentido común como “el menos común de los sentidos” remarca una verdad como un templo. A la hora de elaborar la estructura de un sitio web, siempre nos encontramos con la tentación de contentar por contentar al cliente, de ceder y que nos regale una sonrisa, pero la profesionalidad va por otros derroteros. Hay que aportar soluciones adaptadas a las necesidades de nuestros clientes pero realmente estamos tratando de comprender al usuario de la página o del servicio.

El sentido común aplicado a la práctica

Generalmente los encargados de llevar a la práctica lo que previamente se diseña son dos figuras que, a mi modo de ver, se complementan y que deben entenderse como un engranaje de un mismo motor… eso si queremos que un proyecto llegue a buen puerto. Son el Community Manager, al que sabéis que me gusta llamar Gestor de Comunidades, y la figura del experto en SEO.

Cierto es que tienen áreas en común, ya que a la hora de crear contenidos es importante tener nociones de posicionamiento, y que el experto en SEO debe entender la labor y necesidades de mantenimiento de una página, foro o red social. Además, la labor a realizar es tan ingente que siempre interesante contar con dos especialistas que se complementen, no sólo en conocimientos sino en su manera de pensar.

Es vital comprender a los usuarios, sus necesidades y la manera de satisfacer las mismas. El sentido común vuelve a operar como catalizador para lograr el punto de equilibrio entre un buen diseño, un buen contenido y la capacidad de análisis, la trilogía perfecta para un buen resultado.

Recordad. Sentido Común.

Pablo Vargas
Community Manager