Diez consejos para emprender

Conversando con más de un centenar de emprendedores, hay enseñanzas que he oído repetir consistentemente en la suerte de prueba y error que es crear una empresa. Diez consejos pueden abrir el reto que desde este blog hemos lanzado: 20 ‘posts‘ sobre las vías para lograr ser un emprendedor con éxito.  

1) Ojo con tu sueño. Tener un sueño está bien, pero te puede jugar una mala jugada. Piensa si es una visión o sólo un espejismo, porque si no te aseguras una demanda -“solvente”, que diría don Emilio- detrás, no llegarás lejos. Hacer un pequeño análisis personal de mercado con una muestra de tu público objetivo -aprovechando el poderío y la gratuidad de las redes sociales- puede ser una forma fácil y barata de ver si hay agua en la piscina antes de tirarte. No lo dudes, busca tu primer cliente antes de montar tu primera empresa.

2) ¿Socios? Mejor, no muchos. No hay un número ideal (dos, tres, cuatro), pero mejor no muchos. En primer lugar, por criterios prácticos, es más fácil reunir a una o dos personas que a seis. Pero también por razones políticas, ya que es más fácil llegar a consensos, establecer una comunicación directa y una discusión sencilla y abierta, que evite la formación de bloques y familias de accionistas a medida que la empresa crezca y la comunicación se haga más difícil.

Lo ideal es que los perfiles de los socios se complementen, esto es, si uno tiene un perfil técnico como el de un ingeniero, igual es una buena idea unirse a un experto en márketing para repartir tareas y no desatender ninguna de las funciones que aseguran el éxito en el lanzamiento de tu producto o servicio. Pero hay algo igual de importante. Es clave que los socios hayan trabajado antes juntos porque confiarán el uno en el otro y en sus capacidades y competencias, y sabrán que son compatibles en la convivencia. Asociarse con un amigo acabará seguramente con la sociedad y la amistad.

3) Búscate un buen abogado. Es difícil pensar en contratar a nadie cuando aún no has hecho tu primer negocio. Y, más aún, en los servicios externos de un abogado. Pero desde la elaboración de un buen pacto de accionistas que evite problemas en el futuro y problemas de sucesión, hasta las reuniones del consejo de administración, deben contar con luz y taquígrafos y un buen abogado. Más aún si se quiere dar entrada en el futuro a nuevos accionistas como un business angel (inversor privado) o un fondo de capital riesgo. Aquí si que lo barato sale caro.

4) Cuida tu marca personal. Si te quieres diferenciar de la competencia deberás utilizar tácticas de guerrilla. Hacer ruido con estrategias de comunicación y márketing imaginativas suele ser una forma relativamente efectiva y barata de comenzar a darte a conocer. Pregúntate qué dice la Red de ti y de tus socios hasta ahora, y empieza a sembrar para que tu posicionamiento sea óptimo, en términos de facilidad de acceso por parte de tu target y de tu imagen de marca.

5) Crea un consejo asesor. Es la única manera de “comprar” la experiencia que no tienes. Una vía de conseguirlo es analizar qué personas tienes en tu entorno con vínculos y conocimientos en el sector al que te quieres dirigir, e intentar vincularles a tu empresa. Sin dinero, a menudo la única forma de conseguirlo es abusando de su generosidad y de su tiempo (pero es sorprendente la cantidad de gente valiosa que está dispuesta a hacerlo). Si no, quizás puedas incorporarles como inversores a tu proyecto o, en último caso, cederles una participación minoritaria, pero si lo haces, que sea igual para todos o sembrarás la discordia.

6) Más vale una pequeña acción que una gran intención. El consejo se lo tomo prestado a Eduardo Baviera, consejero delegado de Clínica Baviera, que en su libro Ideas que funcionan explica cómo entre su hermano médico y él con otros socios crearon con mucho mérito una empresa, ya multinacional cotizada, referente en el sector de cirugía ocular. Dejar las cosas díficiles para mañana es humano pero erróneo. Y emprender es muy difícil.

7) Busca tu propio método (y, si puedes, paténtalo). El ejemplo lo da Catalina Hoffman, fundadora de Vitalia, una red de centros de día para mayores. Esta emprendedora ha conseguido desarrollar su propio método terapéutico y patentarlo. Con tiempo y esfuerzo, ha conseguido una ventaja competitiva diferencial y duradera que actúa como reclamo para los clientes.

8) Localiza los prescriptores. Las nuevas tecnologías han creado una sociedad en red, uniendo a la gente. Localizar los actores respetados que ejercen de vínculo con tus clientes puede resultar fundamental. Por ejemplo, si vas a lanzar un producto tecnológico, igual es buena idea que se lo envíes a los gurús del sector para que te den su feedback y conseguir que se hable de él.

9) Piensa en el futuro. Sin descuidar lo que te da de comer hoy, no dejes de pensar en lo que lo hará mañana. Es la única garantía de supervivencia. Eso y diversificar. Si dependes demasiado de un cliente o de una línea de negocio, tu estructura no lo aguantará, y tendrás que despedir a gente o cerrar.

10) El mejor seguro de empleo es ser emprendedor. Si estás en ello, adelante, y si no, piensa que más allá de crisis, como le escuché a Rodrigo Miranda, director general de Shackleton buzz&press y fundador de Nuubo, emprender es el mejor seguro de empleo. Si sale bien, habrás cumplido tu sueño y, si no, te dará curriculum, empuje e ideas para trabajar mejor por cuenta ajena. La mentalidad de estigmatizar a quien fracasa tiene los días contados.

BLOG “CAPITAL Y RIESGO” de Enrique Calatrava

http://www.expansion.com/blogs/capitalriesgo/2012/02/06/diez-consejos-para-emprender.html