¿Deben invertir las pymes en Marketing?

Todas las empresas compiten en un mercado globalizado donde las grandes corporaciones cuentan con abundantes recursos para promocionarse y posicionarse a través del Marketing y la Comunicación. Evidentemente, las pymes no pueden igualar los presupuestos de estas grandes corporaciones. Por tanto, ¿deberían renunciar a invertir en marketing y comunicación ante una batalla tan desigual? La respuesta es NO.

El marketing y la comunicación son las herramientas con las que cuentan las empresas para dar a conocer sus productos o servicios y encontrar el posicionamiento necesario en el mercado, para que los potenciales clientes compren o contraten éstos, por encima de los ofertados por la competencia.

Antes de la década de los 90, en la era preinternet era imprescindible una fuerte inversión en marketing y comunicación para llegar al cliente potencial. A mayor inversión, mayor alcance. Sin embargo, la llegada de Internet ha traído nuevas herramientas a las empresas para alcanzar sus objetivos, democratizando el uso del marketing y la comunicación, al poderse realizar grandes campañas a costes muy inferiores. Ya no es cuestión de altos presupuestos para alcanzar los objetivos. Ahora es una “buena estrategia” la que se puede llevar una amplia porción del pastel del mercado. Y esta estrategia debe basarse en el conocimiento del sector en el que se opera, en la localización del público objetivo, en entender qué es lo que espera ese público objetivo del producto o servicio y en darle a conocer a ese determinado cliente nuestra oferta.

En todos estos ámbitos es donde el marketing digital y la comunicación 2.0 nos pueden ayudar. De los rápidos avances de Internet, el marketing y comunicación han sido las áreas empresariales que mayor partido han sacado. Sin embargo, nuestras empresas no están aprovechando todo el potencial que nos ofrece la red. En España solo el 68% de las empresas tienen página web.

Vivimos tiempos de cambios, no solo por la crisis sino también por las nuevas herramientas que nos ofrece la tecnología, en un avance vertiginoso perceptible casi día a día. Ambos cambios, la crisis y la tecnología, requieren en las empresas una rápida adaptación. En este sentido, aunque nos sorprenda, las grandes corporaciones juegan en desventajas frente a las pymes porque si las primeras cuentan con altos presupuestos, las segundas cuentan con estructuras mucho más pequeñas, lo que las hace más ágiles y adaptables a los cambios e implantación de nuevas estrategias, características esenciales para el marketing y la comunicación de la era de Internet, por encima del presupuesto.

Como dijo Charles Darwin, “no sobreviven las especies más fuertes, ni las más inteligentes, sino las que mejor se adaptan al cambio”.