Comunicación y Poder

Tal y como dijo Ramón y Cajal, “razonar y convencer es difícil, largo y trabajoso”, es por ello, que en la mayoría de los casos no se dedica el tiempo necesario a ello.

Bien es sabido que la información es poder, sin embargo todavía hoy hay muchos directivos que se resisten a proporcionar información y a responder las preguntas a los diferentes miembros de la organización. Esta práctica tan acusada en nuestra sociedad hace que el rumor y el descontento se extiendan por toda la compañía, dejando de lado a la certeza y la colaboración.

En un mundo en el que los canales de comunicación se han multiplicado en número y accesibilidad, pretender mantener estrategias de opacidad y falta de transparencia es más propio de estilos directivos autoritarios y poco democráticos.

Es por ello, que la información debe ser comunicada. Compartir la información es relevante para que la gente pueda entender por qué se toman las decisiones y pueda desarrollar un compromiso que descanse en el convencimiento, y no sólo en el respeto incondicional a la autoridad.