Año nuevo, vida profesional nueva

    Hemos dejado atrás el año 2010, cerrando con él una etapa realmente dura, tanto en el terreno profesional como en el personal, y preparándonos para empezar con energías renovadas el año nuevo que, como siempre, para el que más y el que menos ha llegado cargado de nuevos retos, promesas e ilusiones… Porque, no nos engañemos, ¿quién no se ha hecho en alguna ocasión, al llegar el 1 de enero, el firme propósito de ser mejor persona, ayudar más en casa, dedicar más tiempo a la familia, tener más tiempo libre, dejar de fumar, aprender inglés…? Algo que se hace también extensible al mundo profesional, y máxime en una etapa como la actual, en la que más de uno desea al menos continuar en su puesto de trabajo y otros muchos, encontrar esa actitud laboral que la situación económica les está negando.
    Pero, ¿alguien se ha parado a pensar sólo por un instante qué sería de todos esos objetivos si los verdaderos artífices del éxito empresarial, es decir, el equipo humano, no fueran partícipes de ese reciclaje de ideas, de ese ingrediente fundamental en cualquier estrategia de éxito llamado ilusión? Afrontemos el año 2011 con renovado optimismo y apoyemos desde el principio a todos aquéllos profesionales cuya misión es la de hacer que todo esto funcione, dejémonos de palabrería y pasemos a la acción. Como he dicho más de una vez, la naturaleza nos dio dos manos y una boca, para que actuemos y hagamos el doble de lo que hablamos.
    Por tanto, como reza la tradición, “año nuevo, vida nueva” también en lo profesional. Sepamos evolucionar, adaptarnos a los cambios inexorables del mercado, a los nuevos tiempos que se avecinan cargados de retos, si queremos seguir creciendo y cosechando éxitos en nuestra trayectoria.