Actualizando la oficina

    laberinto¡Qué tiempos aquellos en los que la agenda, el maletín y las tarjetas eran las herramientas del comercial! Luego llegaron los móviles, los ordenadores portátiles, las PDA, los netbook, los smartphone y las tabletas. Y con ellos el lío.

    No voy a decir que estas modernidades no nos faciliten la existencia y multipliquen las cosas que podemos hacer, pero uno no está acostumbrado a un “cacharrito” cuando le sacan otro y, bueno, tienes la sensación de ir por el alambre, de no tener control, y así no hay quien esté relajado en el trabajo.

    La última novedad ha sido la llegada de lo iPhones… unos ingenios maravillosos… pero que me rompen los esquemas. Yo ya le he dicho al informático de la empresa que voy a utilizarlo casi exclusivamente como teléfono, que para eso es su función y que me deje de líos y el me ha dicho que es como llevar un Ferrari a 50 en circuito. Sin comentarios.

    Con lo fácil (y complejo) que era llamar desde el fijo y presentarte con tu coche, intercambiar tarjetas y hacer una ficha a lápiz… y parece que eso ya no volverá.

    Marcial Trincado

    Un ejecutivo virtual en el mundo real.