VACACIONES

Ha ocurrido un fenómeno extraordinario en mi trabajo: hemos pasado de “la crisis” a ¡las vacaciones! Es cierto, hace un mes el tema de conversación recurrente era ver quién tenía más amigos en el paro, y ahora, en cambio,  es saber quién ha planificado las mejores vacaciones. Este año, cansado de las depresiones post-vacacionales de otras veces, he decidido aprender la lección y cogerme dos semanas en agosto, una en septiembre y el resto dejarlos para navidades. Todo menos el mes de julio… que luego toca volver al trabajo y morirme de envidia cada vez que un compañero tiene días libres. Para mí las vacaciones son como el trabajo, con una buena estrategia de marketing puedes sacarle mayor provecho y evitar consecuencias negativas.