SI NO GANAMOS CON LA CASERA, NOS VAMOS

Leíamos recientemente en la prensa que el emblemático grupo Schweppes ha puesto en venta todas sus bebidas en Europa, lo que afectará a siete fábricas en España, que emplean a 1.100 trabajadores, para centrarse en las divisiones de bebidas y en el sector de la confitería de Norteamérica y Australia, que según la compañía, “cuentan con mejores posiciones competitivas”. A juzgar por los buenos resultados que esta última actividad ha reportado a la compañía, parece que la estrategia a seguir por Schweppes no anda del todo mal encaminada.

Con esta operación, el grupo británico pretende también reducir su deuda, que asciende  a 4.300 millones de euros, por lo que, además de la enseña Schweppes, la compañía se desprenderá de Trina, Vida, Orangina y La Casera de toda la vida. Para ello venderá toda la división europea en bloque, sin segregar instalaciones ni por países ni por marcas. La oferta no deja de ser atractiva para los gigantes Coca-Cola y PepsiCo ya que es la tercera compañía dentro del sector de las bebidas refrescantes en Europa, con una facturación de 1.700 millones de litros vendidos en 2004. De hecho, hace seis años Schweppes vendió sus marcas de bebidas en 160 países a la todopoderosa Coca-Cola.