“La clave es crear auténticos líderes que sientan pasión por lo que hacen”

La figura del líder es de vital importancia dentro del mundo del marketing, por ello hemos querido recoger en nuestro foro una entrevista realizada por Juanma Roca, publicada en La Gaceta.


Conocido a nivel internacional por sus teorías y libros sobre liderazgo, el profesor del IMD suizo George Kohlrieser defiende la necesidad de un nuevo tipo de liderazgo más humano e inspirador, necesario, dice, en el momento actual de crisis, en el que la desconfianza mina el compromiso de los empleados.

Todo el mundo coincide en que la empresa está asistiendo a un cambio en el estilo de liderazgo

Hay mucha confusión porque lo que existe hoy es una migración desde el viejo estilo del liderazgo en donde se dan estrictas órdenes y se dirige a la gente a un punto determinado, hacia otro tipo de liderazgo en el cual el foco es inspirar, apoyar y alentar a las personas para que estén motivadas. El problema es que hoy en día muchas empresas no cuentan con suficientes líderes que sepan construir una base segura en las que sus seguidores, al sentirse protegidos y cuidados, puedan tener una explosión de creatividad y de alto rendimiento.

¿Se trata de más humano y cercano; más persona y menos líder elevado?

Este nuevo líder debe adaptarse y ser capaz de pensar cual es la mejor manera de asumir riesgos constructivos para así obtener mejores resultados. Las organizaciones necesitan líderes que ayuden a proteger y desarrollar el talento de cada uno de sus miembros. Además, tienen que consolidar los vínculos con los empleados para que estos se sientan bien tanto con él como con su trabajo, porque así se logra que le den a la compañía lo más que pueden. Y para que los empleados den lo mejor, ese líder debe ser cercano y mostrarse como uno más. Cuando la gente no está contenta con su trabajo, los primeros que se van son aquéllos que tienen talento.

¿Pero cómo debe actuar ese directivo para que los empleados se involucren emocionalmente con la empresa, sobre todo en un momento de crisis como el actual?

El líder debe entender qué es lo que motiva a sus seguidores, por qué hacen lo que hacen, qué les interesa para sus carreras. Una vez que logra ese tipo de diálogo, tiene que ver cómo se puede organizar un sistema dentro de la organización en el que el aprendizaje sea constante y que a su vez mantenga a los empleados inspirados para que todos puedan alcanzar y cumplir sus objetivos. Además, cuando el que sigue a un líder confía en él y siente que el destino es seguro, soportará el dolor, la frustración, el estrés, gracias a la confianza y lealtad que le tiene.

¿Y cómo se crea esa confianza, sobre todo en el entorno en el que los empleados, al ver como se comporta la dirección, más que confiar desconfían?

A través de la pasión. Ahora bien si el directivo es demasiado extrovertido y constantemente hace un show del liderazgo, pierde la autenticidad. La clave es crear auténticos líderes que sientan pasión por lo que hacen y que puedan usar el poder del lenguaje para influir en la gente. Y para ser apasionado, en su mente tienen que tener bien en claro qué significa ser un líder auténtico, apasionado y saber inspirar a las personas.

Pero en plena crisis, el optimismo se torna en pesimismo. ¿Qué actitud deben adoptar los líderes? 

Los líderes tienen que saber detectar con exactitud cuál es la crisis y sus motivos, qué es lo que hace falta en la organización, las necesidades de su equipo y luego tener un plan para comprometer a su gente. Eso significa que tal vez deba tomar decisiones difíciles y que quizás tenga que realizar cambios que no siempre van a agradar o caer bien a sus seguidores. En una crisis, cuando los líderes manejan las emociones se convierten en una base segura: es decir, en un lugar seguro, en un refugio, en donde el equipo se siente menos desorientado.