LA MARCA DE DISTRIBUCIÓN DE LOS SUPER CONQUISTA EL CARRITO DE LA COMPRA

En la década de los sesenta, Continente sorprendió a sus clientes con productos básicos, como un litro de leche o un kilo de azúcar, envasados en blanco a precios escandalosamente bajos. Casi medio siglo después, este concepto inicial está superado y la enseña del distribuidor, como ahora se define la marca blanca, ocupa un lugar privilegiado en la mente de los consumidores. A la vista de tan exitosos resultados, los distribuidores están desplegando todas sus armas, incluido el marketing, para aprovechar su potencial y no perder el tren que se les presenta.

En 2006, por primera vez en España, uno de cada cuatro euros gastados (25%) en productos de gran consumo- alimentación envasada, droguería y perfumería- correspondió a las marcas de la distribución que supone un montante de 8.422 euros. Con este panorama, la gran pregunta es dónde está el límite de crecimiento de las marcas del distribuidor. Desde Foromarketing, pensamos que si se emplean y desarrollan eficaces campañas de marketing, es posible que continúe este crecimiento alcanzando, por qué no, las cotas de mercado de otros países como Suiza donde las marcas blancas equivalen al 45% de las  ventas.