¿Se pueden poner puertas a Internet?

Es un fenómeno imparable que ha cambiado el mundo. Ha sustituido a la palabra allí donde ésta estaba prohibida y ha conseguido derrocar gobiernos. Además, es uno de los motores de la economía mundial. Internet ha sido el protagonista de la primera cumbre que ha reunido a todos los gurús de Internet.

En el Forum eG8, que se celebró en la localidad gala de Deauville, Marck Zuckerberg, de Facebook, Eric Schmidt, de Google, Jezz Bezos, de Amazon, John Donahoe, de eBay, y Rupert Murdoch, de News Corporation, entre otros, hicieron causa común a favor de la prosperidad de Internet. Entre otros argumentos concurrentes, todos ellos comparten el mismo objetivo de promover un modelo económico sostenible para el desarrollo de la Red. También abogan por el crecimiento de un Internet libre y sin dueños.

Por otra parte, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, en la inauguración de esta cumbre realizó un discurso de doble argumentación en el que alabó las virtudes, pero también destacó los peligros de esta revolución. El ejemplo más reciente del poder de Internet lo encontramos en las revueltas árabes y en el nacimiento del movimiento 15-M en España. Pero también encontramos algunos peligros como el ciberterrorismo, la pornografía infantil o la piratería. El presidente francés señaló que Internet no deber ser una zona fuera de la ley donde cualquiera que pueda usurpar las creaciones, sino un espacio civilizado.

Teniendo en cuenta tanto los aspectos positivos como negativos del mundo 2.0, deberíamos sopesar dónde se deberían poner los límites en Internet.

Marga Soler
Ejecutiva de cuentas de RMG & Asociados