MANO DURA PARA LOS RECIÉN LICENCIADOS

Por su controversia, pragmatismo, la afinidad o el rechazo que pueda producir, hemos querido traer el siguiente artículo, recientemente publicado por la prensa económica, en el que la periodista Lucía Junco refleja la realidad empresarial para los jóvenes que acaban de finalizar sus estudios, en palabras de Diego Sánchez de León, socio de Accenture.

“La formación ya no es un hecho diferencial en la carta de presentación de los nuevos profesionales. La actitud, la capacidad de relación y saber trabajar bajo presión son factores clave para permanecer en una empresa.

Los titulados que abandonan la universidad “esperan encontrar un puesto de trabajo en el que no tengan presión, cuenten con una buena remuneración y, cuanto menos trabajo, mejor”, señaló Diego Sánchez de León, socio de Accenture, en la XI edición de Infoforum, España 2010, congreso organizado por la consultora con directivos de las principales empresas españolas. “Pero esta ecuación es imposible”, añadió.

Ésta es la conclusión a la que han llegado muchas empresas y que se ve ratificada por La realidad en 2006 , el estudio elaborado conjuntamente por Accenture y Universia, realizado entre más de 100 docentes y 250 universitarios.

La buena formación de los titulados españoles, en tanto que la mayoría cuenta con una carrera universitaria, y, además, un máster, “ya no es un elemento diferencial a la hora de encontrar un trabajo”, afirmó Sánchez de León. “No se dan cuenta de que la capacidad de relación, la planificación y saber trabajar bajo presión son elementos fundamentales para conseguir permanecer en una empresa y deben enseñarse en la escuela”, añadió. Tanto empresas, como docentes y estudiantes consideran que la competencia es el factor fundamental para la inserción laboral, y las habilidades personales y profesionales están por encima de cursos de postgrado, carreras o idiomas (éste último es la competencia menos valorada por los estudiantes)”, explicó Javier Sagi-Vela, director general de Universia. Sin embargo, estas características siguen faltando entre los titulados. “Las compañías buscan perfiles proactivos que no pregunten cuántas horas se trabaja”, señaló Sánchez de León.

Por ello, es necesario abandonar la gestión blanda en las empresas y “conseguir que los titulados estén dispuestos a trabajar un 50% más, con un 50% menos de beneficio social”. Lo que significa que, aunque la conciliación entre la vida laboral y personal sea una política a seguir, “no es obligatorio para todas las empresas”.

No obstante, no todos coinciden con este mensaje. “La gestión blanda o dura va en función de la demanda del mercado. España demanda ahora mano de obra cualificada, por ejemplo, en materia de ingeniería”, en ocasiones, imposible de conseguir por la falta de disposición de movilidad de algunos estudiantes, según fuentes del sector”.