“LOS FOROS ECONÓMICOS SUSPENDEN A ESPAÑA EN COMPETITIVIDAD”


El Banco Mundial, Heritage Foundation y World Economic Forum le dan calabazas

El progreso y la sostenibilidad no se conciben sin hablar de innovación y de competitividad, pues sin la conjunción de ambos factores el futuro tanto en las empresas como en los países se presenta difícil en un panorama cada vez más preparado y profesional. Recientemente leíamos en la prensa económica las declaraciones de Juan José Toribio, Director de la Escuela de Negocios IESE de Madrid, que por su importancia hemos querido reproducir. Toribio compara los informes sobre competitividad que anualmente elaborar tres prestigiosos organismos y reflexiona sobre la situación en nuestro país.

¿Qué significa que una economía es competitiva?
Habitualmente se cree que un país es competitivo simplemente porque no tiene déficit en la balanza de pagos.

¿Y no es así?
No. Estados Unidos, un país que genera muchas innovaciones empresariales tiene sin embargo un fuerte déficit en su balanza de pagos. Países como Filipinas o Argentina no tienen superávit y nadie dirá que son competitivos.

¿Qué significa esto?
Que medir la competitividad por el déficit de la balanza de pagos es un mal diagnóstico.

Y, ¿qué si es malo?
Pues que probablemente se hará un mal tratamiento. Gastar cantidades ingentes de dinero en investigación probablemente no corrige el déficit de la balanza de pagos, pero si es una forma de aumentar la competitividad. El déficit de la balanza de pagos per se no es malo, mientras te financien desde fuera.

¿El Banco Mundial?
El Banco Mundial señala 10 factores de competitividad: la facilidad para montar un negocio, el número de permisos para empezar una empresa, la facilidad para registrar la  propiedad y patentes y sentirse protegido, la facilidad para conseguir crédito, la protección a la inversores extranjeros, el coste fiscal, la facilidad para el comercio internacional, la medida en que los contratos se cumplen, y la mayor o menor facilidad para cerrar una empresa si te va mal.

¿Qué conclusiones saca?
España está en el lugar número 30, entre 155 países; y es evidente que debería estar mucho más arriba, porque es la octava economía del mundo. En el planteamiento del Banco Mundial tenemos una guía política económica y reformas estructurales que deberían llevarse a cabo.
Desde otro punto de vista, The Heritage Fundatio intenta medir en qué país hay mayor libertad económica. Fija nueve factores, muy parecidos a los del Banco Mundial: España ocupa el puesto 33 de un total de 157. Los estudios coinciden.

Y World Economic Forum…
El enfoque es ligeramente distinto, se trata de encuestas entre ceo de las compañías que acuden anualmente a Dabos. Tampoco son los mismos conceptos, pero curiosamente España acaba en la posición 28.

¿Qué elementos toma?
Hay tres grandes capítulos. Los que llama elementos básicos, como la calidad de las instituciones, infraestructuras, macroeconomía y educación; los factores impulsores de la eficiencia, como son los mercados o la disponibilidad de tecnología; y la capacidad de innovación.

¿Qué ocurre con España?
En este ránking pierde posiciones año tras año.

¿Qué significa calidad de las instituciones?
Nos referimos a, por ejemplo, a la separación entre lo público y lo privado. No puede ocurrir lo que tantas veces sucede en España, donde operaciones empresariales aparecen teñidas de matices políticos. Lo mismo sucede con la independencia de los organismos reguladores.

¿Qué otras instituciones?
La rapidez de la justicia es importantísima: la lentitud en España en temas económicos, mercantiles, laborales, es increíble.

El World Economic Forum se refiere también al trabajo.
En España, contra lo que se estrella al inversor es la enorme dificultad para aumentar o disminuir plantilla, sobre todo para disminuir. Hemos avanzado muy poco en flexibilidad del trabajo.

¿Y de innovación?
A mí me gusta hablar más de innovación que de investigación y desarrollo. España cuenta con una economía de servicios – casi el 70% de nuestra actividad se centra ahí -. Esto no es Alemania. Y no es lo mismo investigación en una economía industrial que en una de servicios. En actividades como el turismo cabe mucha innovación… y  en la construcción y en el inmobiliario.

¿Cómo ser innovador?
La innovación pasa muchas veces por la educación. Educación para la innovación, más que educación para las oposiciones. Educación para emprendedores, más que educación para opositores. Es una cuestión de mentalidad.

¿España no va bien?
En educación básica y superior tenemos mucho que hacer. Según el informe Pisa, estamos muy atrás. A otros países, como Estados Unidos, le puede fallar la educación básica, pero tienen una educación superior extraordinaria; nosotros no.

¿Cómo se relaciona innovación y tecnología?
En telecomunicaciones y tecnologías de la comunicación, vamos atrasados. En Internet estamos muy por detrás de los países de nuestro en torno. Y en wireless no hacemos nada, cuando hay ciudades enteras den el mundo conectadas por este sistema.

¿Qué va a pasar con España?
Puede ser que, por esta falta de competitividad, se reduzca el crecimiento; no digo que se vaya a parar, pero sí que se modere.

¿Sí?
De hecho el Word Economic Forum así lo señala: España, en términos del PIB total del per capita, está por encima de su posición competitiva, lo que hace que sea un país por el que es difícil apostar a medio plazo.