WAL-MART: UN EJEMPLO A NO SEGUIR

La mayor cadena de hipermercados del mundo, Wal-Mart ha decidido cambiar de imagen. Un lavado de cara que responde a un perfil y una fama deterioradas, fruto de un sin fin de prácticas más que cuestionables. La mala reputación se la ha ganado a pulso ya que la cadena americana de supermercados acumula más de 400 denuncias millonarias.

La compañía fue fundada en 1962 con un objetivo claro y un pilar fundamental en su política empresarial: ofrecer a sus clientes precios más bajos que la competencia. De hecho, Wal-Mart rebaja en un 14%, de media, los precios de sus adversarios en el mercado.

Sin embargo, “no es oro todo lo que reluce” y tras los ventajosos precios que ofrece la cadena, se esconde una trayectoria salpicada de escándalos. En lo que a política salarial se refiere, la firma americana sitúa a sus empleados en EEUU por debajo del umbral de la pobreza, según el sindicato americano United Food. Y por si eso fuera poco, la cobertura sanitaria no llega a todos sus colaboradores por igual, dependiendo de la antigüedad. Tan sólo el 38% de ellos están cubiertos. Estas dos cuestiones hacen que el clima laboral tampoco sea del todo bueno, lo que se refleja en un alto índice de rotación.

Otra de las principales sombras que persiguen a la multinacional, gira en torno al trabajo infantil. 24 denuncias avalan la problemática y 135.000 dólares (unos 104.000 euros) de multa son la solución a las condiciones de peligrosidad de muchos menores que trabajaron en los establecimientos Wal-Mart de Arkansas, Connecticut y New Hampshire entre 1998 y 2002. Pero éstos nos son los únicos abusos laborales a menores, ya que en México hay más de nueve mil menores de edad sin contrato, sin salario y sin prestaciones, que viven gracias a las propinas que reciben de los clientes.

Las “buenas acciones” del coloso no acaban aquí, además, la compañía ha pagado multas por valor de 11 millones de dólares (8,2 millones de euros) relacionadas con la contratación de inmigrantes ilegales y otras tantas multas y grandes desembolsos de dinero por la contaminación del medio ambiente.   

La situación se ha deteriorado de tal manera, que el descontento se está materializando en movimientos y acciones concretas en contra de la multinacional. Todo esto ha repercutido en la creación de una mala reputación que ha afectado sus cifras.

Y al hablar de números, es cuando las compañía despierta del sueño dorado. Así, Wal-Mart ha decidido transformar su política corporativa, dejando su lado más oscuro a parte y reencarnándose ahora en el bueno de la película.

Tanto se ha metido en su papel, que ofrece ayuda a los que en realidad son sus enemigos en la batalla del mercado. De este modo, Wal-Mart promete compensaciones financieras para los pequeños negocios, publicidad gratuita e incluso cursos de formación sobre cómo sobrevivir con Wal-Mart.

Además, su nueva táctica pasa por invertir en las cámaras de comercio locales, potenciar las webs de las pymes, impartir ciclos a minorías y a mujeres empresarias para poder convertirse en proveedores de la compañía.

En Foromarketing nos mostramos contrarios a las artes que ha venido utilizando para llevar al consumidor los productos más baratos a costa del trabajo precario de muchas personas. En una empresa no deben tener cabida este tipo de acciones ya que importa el fin e importan los medios.

Por otro lado, vemos acertado el cambio de estrategia corporativa. Potenciar el comercio en todas aquellas zonas a las que pueden llegar, porque donde hay comercio, hay vida.

De todas formas, observamos con cierto recelo este asombroso giro en su estrategia. Esperemos que se trate de un nuevo planteamiento empresarial y no de una mera declaración de intenciones o de una mala estrategia de marketing que utilizan para despistar a la opinión pública.

Ana Gordo Martín
Dpto. Comunicación RMG & Asociados