Con la música a otra parte

Las discográficas están en crisis. En los últimos años su cifra de negocio ha disminuido un 40% y se han destruido más de 25.000 empleos a causa de la piratería. Renovarse o morir. Y es que tendrán que reinventar la fórmula si no quieren ver cómo su trozo de la tarta sigue menguando.

De momento, algunas como EMI han decidido buscar nuevos canales de venta para llegar al público y, de hecho, ya están negociando con empresas como Inditex, H&M o C&A para distribuir su música a nivel mundial. Las posibilidades son muchas, sólo hay que tirar de creatividad y de marketing lateral para hacer eso que otros no esperan y alcanzar los objetivos.

Un ejemplo claro de esto sería Spotify, un servicio de música digital que te permite acceder a millones de canciones, escuchar lo que quieras cuando quieras. Una especie de radio digital a la carta con la que se puede luchar contra la piratería.