Uno de los retos a los que se enfrenta el pequeño comercio, en la actualidad, es el de la competitividad. Según el último estudio de la consultora RMG & Asociados, un 55,4% de los encuestados, opina que el comercio minorista está preparado para afrontar la competencia, pero su manera de afrontarlo, dependerá del sector en el que se opere y sobre todo, será necesario un cambio de cultura empresarial.
La encuesta valora como puntos fuertes del comercio minorista la cercanía al cliente (26,8%), seguida de la especialización (19,3%), y la atención prestada (19%), sin duda, las mejores armas con las que cuenta el pequeño comercio. Sin embargo, al otro lado de la balanza, se pone de manifiesto la carencia de carácter estratégico, puesto que un 26,7% opina que apenas se realizan acciones de Marketing y Comunicación, dificultando así su crecimiento. Sin embargo, el mercado es consciente de ello, pues un 14% opina que es necesario variar esa visión y trabajar bajo una óptica de Marketing, para poder aumentar el volumen de ventas. Además, el 27,1% de los encuestados ven en Internet una herramienta óptima para abrir más vías de comercialización.
A la hora de buscar soluciones, los encuestados (un 32,8%) no dudan en señalar al propio comercio minorista y su profesionalización como el eje vertebrador sobre el que construir la competitividad del sector, aunque piden más ayuda de las Cámaras de Comercio y Asociaciones gremiales (22,4%).
De la encuesta también se desprende, que la problemática actual referida a la competitividad del comercio minorista radica esencialmente en la incapacidad de los dueños de adaptarse a los cambios de mercado (23,3%) y la aparición de las grandes superficies, que les han restado clientes (22,1%).
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